Rallar un limón parece, y de hecho es, una tarea muy sencilla. Pero saber cómo rallar la piel de limón, de forma correcta, es importante para no estropear el sabor de la esencia de este cítrico tan utilizado en gastronomía.

La cáscara de limón se añade en multitud de recetas, sobre todo en postres, dotándolos de un agradable sabor y aroma. Constituye un pequeño detalle, que aporta el toque de excelencia, por lo que, cuando te dispongas a rallar la piel de un limón, hazlo con mimo, pues es más importante de lo que crees para el resultado final de lo que estás cocinando. Para saber cómo rallar la piel de limón de la mejor manera, sigue estos pasos que te mostramos a continuación:

  • Para comenzar, sé selectivo con el limón que te dispongas a rallar. No elijas cualquiera. Procura que sea uno cuya cáscara sea gruesa y rugosa.
  • Antes de iniciar el rallado de la piel del limón, lávalo para eliminar cualquier impureza que pueda contener la cáscara.
  • Al rallar la piel de limón, hazlo justo en el momento que vayas a utilizar la ralladura para que ésta no pierda su sabor.
  • Ante la duda de cómo rallar la piel de limón, debes saber que hay dos elementos de cocina que puedes utilizar para llevar a cabo esta acción: un rallador o un cuchillo.
  • Para rallar la piel de limón con un rallador, tan sólo tienes que apoyar este último sobre una tabla de cortar y frotar el limón de arriba a abajo suavemente contra él. La ralladura irá cayendo poco a poco sobre la tabla.

Dependiendo del tipo de dientes que posea el rallador, los trozos de cáscara serán más o menos finos. Debes saber que cuanto más fina sea la ralladura, más intenso será el sabor a limón que aportará a la comida.

  • Para rallar la piel de limón con un cuchillo, puedes cortar tiras gruesas, de la misma manera que pelas una fruta. Después puedes picar las tiras en trozos más pequeños. También puedes raspar el limón con los dientes del cuchillo.
  • Tanto si rallas la piel de limón con un rallador como con un cuchillo, es importante que sólo desprendas del cítrico la capa amarillenta de la piel. No ralles la parte blanca que se encuentra por debajo de esta capa amarilla superficial, porque le dará un sabor amargo a la ralladura.
  • Los limones enfriados con anterioridad son más fáciles de rallar.

Ahora que ya sabes cómo rallar la piel de limón de la forma más correcta, te queremos ofrecer un último consejo: no desperdicies el limón rallado. Aún sin la piel, puedes aprovechar el jugo que contiene al ser exprimido.