Quizá este artículo llega un poco tarde, pero, con la gran cantidad de lluvia que ha habido este año (si, esa lluvia que nadie hubiera imaginado allá por el mes de diciembre) el polen ha aparecido más tarde en muchas provincias y las alergias están siendo más fuertes y duraderas que otros años. ¡Y eso que solo acabamos de empezar! Todavía queda la llegada de la flor de olivo (agosto) y según los expertos… ¡este año también viene fuerte!

Para tratar de vivir lo más cómodo posible durante toda la época de polen, es decir, la primavera, debemos tener especial cuidado evitando que se introduzca en nuestro hogar para mejorar, en la medida de lo posible, nuestra calidad de vida. Nuestra fortaleza debe ser un lugar donde nos sintamos bien, a salvo. ¿Cómo podemos evitar que los alérgenos entren en ella?

  • Ventila la casa en las horas que menos concentración de polen suele haber. Al hilo del medio día y a primeras horas de la noche estarás más a salvo.
  • Los zapatos, mejor en el recibidor. ¡El calzado transporta mucho polen, aunque no lo creas!
  • En el mercado hay aparatos que limpian y purifican el aire, ¿lo has valorado alguna vez? Quizá es una buena compra a tener en cuenta.
  • Realiza lavados nasales periódicamente. El suero (agua y sal) ayudarán a limpiar tu nariz de las sustancias perjudiciales que se hayan quedado ahí alojadas.
  • ¿Sabías que el polen también se adhiere al cabello y a tu propio cuerpo? Nada que una buena ducha no pueda eliminar.
  • Pon humificadores por toda la casa, ayudarán a tu respiración.

Si no quieres renunciar a las plantas por el polen, puedes tener en casa flores como jacintos, narcisos, rosas o tulipanes, ¡no sueltan polen y además son preciosas!

Tener un buen seguro de salud contratado puede ayudarte a realizar pruebas durante el año y a probar diferentes tratamientos. ¡Estar controlad@ siempre es un plus!