Aunque a priori parezca una tarea sencilla, decorar tu casa no es fácil. Conlleva mucho esfuerzo, dinero, tiempo y lo más importante de todo, hay que estar seguro de lo que se compra para que no te canses a corto plazo de la inversión decorativa.

Elige un estilo decorativo. Al principio es normal que te sientas indeciso de no saber que estilo encaja con tu casa y contigo, (rústico, minimalista, bohemio, vintage…). Nuestra casa es un reflejo de quien vive en ella, y refleja tu estilo de vida, tus gustos y muchos detalles te han acompañado toda la vida.

Apunta los siguientes consejos para acertar siempre, o casi siempre con la decoración.

  • Utiliza la regla de los tres tercios. ¿En qué consiste esta teoría decorativa? Está inspirada en la naturaleza y en lo que observamos alrededor. Hay que usar una paleta cromática en tres partes: en la parte inferior de la habitación colores oscuros; en la parte superior colores neutros o claros y en la del medio un intermedio. Se busca que haya un contraste.
  • Color 60-30-10. Esta proporción siempre funciona en el momento de elegir los colores del hogar. 60% colores blancos y/o neutros. 30% colores pastel, y solo un 10%, la proporción más pequeña para matices como accesorios u objetos de decoración.
  • Calidad mejor que cantidad. Apuesta desde el principio por muebles y decorado de calidad. A la larga siempre te sale más rentable.
  • Busca la luminosidad plena. Aprovecha toda la luz natural que puedas. Procura que nada detenga la luz que entra por las ventanas y cristaleras, no lo cortes con un sofá o un mueble. Elige siempre colores blancos, claros o neutros que den la mayor luminosidad posible. Además, puedes combinar la luz artificial, con una que lo ilumine todo y otra más cálida para los momentos de relax.
  • Fíjate en la distribución del hogar. Antes de comenzar a decorar es muy importante ver la distribución de las habitaciones mucho antes de empezar a comprar. Tomas de corriente, tabiques, muros de carga, interruptores, hay que tenerlo todo en cuenta.
  • Espejos para multiplicar y potenciar. Si colocas espejos en una estancia, no sólo la estarás agrandando, también conseguirás nuevos reflejos del sol.
  • Usa la regla de los impares. Cuando decidas colocar un elemento decorativo y dudes entre colocar dos objetos o tres, siempre quedarán mejor 3 (o 5). Además, puede jugar con las alturas y los volúmenes, así conseguirás un estilismo propio de un profesional.
  • Apuesta por los textiles. Cuando vayas a vestir una estancia, apuesta por los textiles para dar ese toque de color. Estos son los que van a “romper” en el espacio y darles ese punto que necesitan. Además, con el tiempo se pueden ir renovando y son más baratos que tener que cambiar todos los muebles de la estancia.
  • Invierte en materiales nobles. Cuando sea posible decora con maderas macizas, piedra natural, lino… serán muebles que te servirán de base para crear espacios que no pasen de moda y resulten duraderos y acogedores. Si eliges cortinas para tus ventanas, puedes colgarlas desde del techo hasta el suelo, así darán la sensación de ser más grandes.
  • Plantas y flores. Aunque no lo creas no tienen únicamente una función decorativa. Ayudan a oxigenar el espacio y aportan sensaciones muy positivas a nuestro estado de ánimo. Además, aportan al interior un toque natural.
  • Menos, es más. Procura no abarrotar las estancias y llenarlas de objetos. A parte de hacer las estancias más pequeñas, tendremos mayor sensación de paz con si está más despejado.