Cuidar de nuestro hogar y de los elementos que lo contienen nos aporta tranquilidad. Una casa es buen estado es más agradable y confortable para sus habitantes. Es por eso que nos gusta tanto estrenar menaje nuevo en los hogares y que nos disgusta verlo deteriorado con el tiempo. Pero hay muchos elementos en el hogar que pueden estar como nuevos durante años si sabemos cómo darles el cuidado adecuado

Cuidar la vitro de inducción es una de esas tareas que nos parecen más difíciles antes de emprenderlas, pero que tenemos que atender y que resultan más fáciles una vez las hemos llevado a cabo. Y hay que prestarle atención, ya que, en general, mantener en buen estado los electrodomésticos de la casa puede ahorrarnos gastos innecesarios y nos permite disfrutar de ellos y de su uso por mucho más tiempo.

En el caso de los cuidados de la vitro de inducción, es necesario conocer en qué consiste su funcionamiento para saber cómo atender su limpieza y su cuidado.

La aparición de la placa vitrocerámica en los hogares supuso una revolución en la manera de cocinar. Sustituyendo a los tradicionales fogones, la vitrocerámica ofreció, y sigue ofreciendo hoy, una manera más cómoda, limpia y económica de cocinar los alimentos. Además, al no servirse de fuego, la vitro se erigió como un electrodoméstico más seguro y su uso ha permitido que evitar muchos accidentes en los hogares.

Dentro de todos los tipos que hay, la vitrocerámica de inducción, si bien es la más cara, es la más eficaz:

  • Calienta los recipientes de una forma más rápida.
  • Puede llegar a ahorrar hasta la mitad del consumo eléctrico.
  • Sus placas lisas son fáciles de limpiar en caso de vertidos y manchas.
  • Sólo concentra el calor en el recipiente que se coloca encima de ella y no en la placa.

Las placas de vitro de inducción, aunque muy resistentes, pueden dañarse si no se cuidan de la forma adecuada. Es por ello que queremos ofrecerte algunos consejos para cuidar la vitro de inducción y mantener su buen estado por mucho tiempo:

  • Las placas se pueden rayar con el uso. Aunque su lisa superficie te tiente, evita manipular alimentos encima de ellas como si fueran una encimera. No lo son. Los cuchillos y golpes con recipientes y demás elementos de cocina las pueden dañar.
  • Trata de mantener una estricta rutina de limpieza de la vitro de inducción siempre que la utilices. No dejes que se acumule la suciedad, la grasa o la comida quemada o reseca encima de ella. Cuanto antes elimines la suciedad, más fácil resultará hacerlo y menos elementos de limpieza agresivos o corrosivos necesitarás para borrar su rastro.
  • Para limpiar la placa de la vitro de inducción, utiliza los productos adecuados. No es válido cualquier producto desengrasante o jabonoso. Hay productos específicos para este tipo de placas. Cíñete a ellos. Para aplicarlos, evita los estropajos, sobre todo los de metal. Usa una esponja o un paño húmedo. Frota con suavidad la superficie con agua y un producto jabonoso destinado a este tipo de electrodoméstico. Después aclara con un paño húmedo y sécala con papel de cocina. Deja que la placa se enfríe antes de limpiarla.
  • Evita dejar elementos pesados sobre su superficie. Como hemos señalado anteriormente, una placa vitrocerámica no es una encimera. Además, corres el riesgo de someterla a golpes indeseables que puedan llegar a quebrarla.
  • Por último, para cuidar tu vitro de inducción, comprueba siempre que queda bien apagada una vez hayas terminado de cocinar.

El uso de la placa de inducción nos permite ahorrar energía y prevenir accidentes en el hogar, ya que si lo que hay sobre su superficie no es el recipiente adecuado, no calentará. Haz que dure muchos años dándole el mimo que merece.