Tu primer hogar, aquel que os podíais permitir y no podía ser más adecuado para vosotros. Claro está, hace 10 años. Teníais claro que queríais vivir en el centro de la ciudad para evitar coger el coche pero  lo único que os podíais permitir era un piso no demasiado grande, con dos dormitorios, aunque muy bonito y minimalista.

Pasados 10 años os encontráis con dos niños menores de cinco años y un perro que adoptasteis antes de que llegara el primer bebé. ¡Qué locura!

Los niños requieren muchos gastos y, hasta dentro de unos años, no tenéis prevista una mudanza. Además, la casa está tan bien situada que os facilita mucho el transporte público. Pues bien, ¡qué no cunda el pánico! Peores acontecimientos han tenido lugar en la historia, podremos sobrevivir. ¿Cómo? Únicamente necesitamos dos requisitos indispensables: creatividad y organización. 

Algunos de los trucos que podemos llevar a cabo para maximizar el espacio todo lo posible son:

  • El dormitorio de los niños ha de ser multifuncional y tratar de que sirva tanto de dormitorio como de sala de juegos y estudio. ¿Cómo? Muy sencillo, utilizando mobiliario versátil que sirva para varias cosas. Por ejemplo, con dos caballetes y una tabla bonita puedes crear un escritorio común que se mantenga plegado los días en los que no se utilice. Así, habrá más espacio para jugar. También existen camas nido que pueden llevar hasta cuatro camas incluidas, esto es perfecto para cuando los niños reciban a sus primos. 
  • Las puertas correderas te ayudan a ganar todo el espacio que se pierde en el recorrido de una puerta normal.
  • Busca soluciones de almacenaje en los espacios vacíos. Por ejemplo, la parte alta de las paredes nunca se utiliza y, si necesitamos espacio, se pueden instalar muebles sencillos a medida (que no tengan muchos detalles ni colores y sean como el color de la pared). Ahí, podréis guardar objetos que no se utilicen habitualmente.
  • Manteniendo los armarios organizados economizarás el máximo de espacio posible. 
  • Sofá cama y camas de formato canapé para guardar cosas dentro. 
  • Aprende a economizar y no guardar demasiados objetos que no utilizamos. Aquello del “por si acaso” nunca funciona. ¡Asúmelo!
  • Educa a los niños para que desde pequeños se encarguen de mantener sus juguetes y ropa recogidos

La falta de espacio también tiene sus puntos fuertes y es que no existe mejor forma de crear vínculos y recuerdos inolvidables de tu primer hogar.