Con la llegada del otoño toca revisar el armario de casa. Atrás quedaron las prendas ligeras y el calzado fresquito. Las temperaturas van a bajar y debes rescatar el calzado de invierno y la ropa más abrigada.

Vamos a centrarnos en el calzado.

Al guardar los zapatos de verano, lo hacemos con la intención de volverlos a utilizar al año siguiente. La idea es que nos duren muchas temporadas. Para ello, debes cuidar la forma de guardarlos hasta el próximo verano.

Piensa que tus zapatos van a estar durante meses almacenados en algún armario o zapatero de tu hogar. Si los colocas de cualquier manera pueden deformarse, ensuciarse o coger humedad.

Para guardar el calzado de verano y lograr que, al año siguiente, al sacarlo, esté listo para usar y como nuevo, toma nota de los siguientes consejos:

  • Antes de nada, haz hueco suficiente en los armarios o zapateros para poder guardar el calzado de verano sin tener que amontonarlo o doblarlo.
  • Si están estropeados, llévalos al zapatero antes de guardarlos. Cuando llegue el verano siguiente, agradecerás no encontrar desperfectos o descubrir que no te los puedes poner en el estado en el que están.
  • Limpiar los zapatos antes de guardarlos es otra de las tareas que tienes que realizar para que se conserven perfectos durante el invierno. Las chanclas o deportivas de goma o tela, pueden ser lavadas en la lavadora. El calzado de piel o ante deberá ser tratado con el producto correspondiente para cada tipo de material. Cepilla y elimina el polvo y la suciedad de las suelas y los tacones.
  • Una vez limpios, lo mejor es guardar cada par en su caja de cartón correspondiente. Si etiquetas las cajas, sabrás a golpe de vista qué modelo contiene cada una.
  • Si no tienes espacio para guardar cajas de zapatos durante el invierno, otra opción es introducir cada par en una bolsa de tela.
  • Rellenar las puntas de tus zapatos con papel de periódico, evitará que se deformen. También puedes usar papel de cebolla para separar un zapato del otro del mismo par. Así evitarás que se rocen uno con el otro.
  • Un último consejo para guardar el calzado durante el invierno, es que a la hora de colocar las cajas o las bolsas que contienen los zapatos, procures hacerlo en un lugar resguardado del frío y la humedad de tu casa. Este espacio debe estar limpio y permanecer seco.

¿Has guardado ya tu calzado de verano o aún te resistes? Si es así, cuando lo hagas, sigue estos consejos y el año que viene los encontrarás como nuevos.

Ten un buen seguro a mano y protege tu hogar.