Si la ropa, tener o no unas manos cuidadas o nuestro aspecto físico son nuestra tarjeta de presentación personal, el recibidor es, sin duda, la primera toma de contacto que tiene el exterior con nuestro hogar y, por tanto, será la tarjeta de visita de nuestra casa.

Tarjeta que, a su vez, ha de ir en consonancia con la persona o personas que habita en ese lugar. Todo suma a la hora de ser el anfitrión perfecto.

A fin de cuentas, nuestro hogar es una prolongación de nosotros mismos y como tal, nuestros gustos y personalidad deben verse reflejados en él.  

Aunque no te atraiga demasiado el tema de la decoración o los trucos para organizar el hogar, tu casa respirará tu personalidad porque es algo innato a nosotros mismos. Igual que nos ponemos un pantalón o unos zapatos determinados y no otros. Al final, se trata de elegir, ¡siempre en la vida debemos elegir! Entonces…

¿Cómo decorarías tu recibidor navideño perfecto?

Nos encontramos ante la estancia (si tienes la suerte de tenerla) más pequeña de toda la casa así que, ¿cómo puedes decorarla para que las visitas tengan una muy buena primera impresión esta Navidad?

  • Primero de todo, ¡una buena sonrisa tras abrir la puerta! Nada de dejar la puerta abierta y seguir haciendo cosas, un buen anfitrión debe recibir con una sonrisa.
  • El olor es otro de los puntos clave. Ten una vela encendida un rato antes o mucho mejor, si estás cocinando algo sabroso paséalo unos segundos por la zona. Parece una locura, pero pocos olores evocan tanto el bienestar y el ambiente hogareño. ¡La comida tiene el poder! Jijiji
  • Trata que la decoración no sea demasiado cargada pero que sí evoque la Navidad. Por ejemplo: un perchero navideño. Si lo tienes amartillado a la pared, ¿por qué no lo cambias durante diciembre por uno más navideño? Una cesta con troncos también queda muy bien y una alfombra navideña nos llevará directamente a Laponia finlandesa

  • Las velas SIEMPRE son un valor añadido, si tienes una escalera cerca también puedes colocarlas ahí.
  • Figuritas Navideñas, sin abusar (por Dios, no pongas espumillón alrededor de los cuadros eh que nos conocemos) de tu estilo favorito. ¿Eres de blancos, azules o morados o del clásico rojo y verde? Por aquí gana el rojo y verde.

Ten un buen seguro de hogar tanto si vas a llenar la casa de gente como si eres tú el que hará de visitante. Estas fechas son temporada alta en el mundo de los cacos... ¡ya sabes!

  • Por cierto, jamás olvides tener el muérdago colgado sobre la puerta, ¡nunca se sabe!

Bienvenidos a casa, ¡Feliz Navidad!