Si hace unas semanas hablábamos del estilo de vida slow, aquel que defiende que debemos disfrutar de los pequeños placeres que nos brinda nuestro hogar, tan propio de países nórdicos muy poco acostumbrados a nuestro sol. Hoy vamos a hablar de otro término que está sonando mucho, junto con la tendencia decorativa hygge, y que nos viene de perlas de cara a la Navidad. ¡El Nesting!

Por lo que hemos visto en la red, ¡nos agrada bastante! Mucho más en los días de frío y es que el término proviene de nest – nido en inglés – y la verdad ¡suena bastante calentito!

Aunque se haya acuñado un término en inglés (para hacerlo un poco más cool) se trata de algo que todos hemos hecho alguna vez y que es un verdadero placer, ¡no salir de casa en todo un fin de semana! A veces es necesario recargar las pilas, no pensar y disfrutar haciendo magdalenas, dándonos un baño o arreglando el jardín. Sin tráfico, sin largas colas, sin gastar ni un solo euro y con la presión arterial en calma. ¡Eso es la vida!

Nos gusta, nos encanta viajar, pero, de vez en cuando, quedarnos en casa disfrutando de nuestra propia compañía es necesario y placentero.

Además, se pueden realizar infinidad de actividades como leer, ordenar (para muchos es relajante), maratón de películas, arreglar aquellas cosas que venían rotas desde hace tiempo, cocinar algo especial que sorprenda a tu familia, invitar a los amigos, ¡lo que sea, pero en casa! Qué maravilla, escribimos esto y morimos de ganas de que llegue el fin de semana para cerrar la puerta y disfrutar de nuestro pequeño castillo.

¡Ya llegará el buen tiempo y con él se irán las ganas de ESTAR EN CASA TRANQUIL@S! Mientras tanto, disfrutémosla, nos lo hemos merecido.