El frío ya ha llegado. Unas bajas temperaturas, que nos obligan a encerrarnos en casa y abrir lo menos posible las ventanas, para evitar que se cuelen por todas las estancias. El contraste, entre las heladas exteriores y el calor interior, provoca que la humedad se condense en cristales y en otras superficies del hogar, con todas las incomodidades que ello conlleva.

Una circunstancia, que puede alterar la limpieza y el confort de nuestras casas, puesto que aumenta la probabilidad de que se genere esa humedad tan incómoda e incluso moho en algunos rincones, con el mal olor que todo ello acarrea.

Sin embargo, no tenemos por qué resignarnos. Pon en marcha los trucos que te damos a continuación y evita las humedades en el hogar con la llegada del frío:

  • Ventila las habitaciones. Es importante airear la casa todos los días, aunque sea invierno. No es necesario demasiado tiempo, puesto que puedes perder la temperatura cálida de tu hogar, con unos diez minutos a primera hora de la mañana mientras te preparas para empezar la jornada es suficiente. También, hay que intentar que la casa reciba el máximo nivel de luz natural.
  • Evita las cocciones muy largas. La cocina tiene parte de culpa de la aparición de humedades en la casa, en concreto las cocciones que requieren mucho tiempo, como son caldos, sopas y platos similares, tan habituales en invierno.
  • Reduce el tiempo de las duchas de agua caliente. Con el frío son más frecuentes y crean, por lógica, el mismo efecto que las cocciones demasiado largas, es decir, un exceso de humedad debido a la alta temperatura del agua. Reduce su tiempo y ventila el baño tras la ducha para evitar ese efecto.
  • Evita las estufas de gas o parafina. Otro factor importante es el tipo de calefacción que usas para calentar tu casa. Lo más recomendable es utilizar calefacción seca, producida por cualquier tipo de estufa eléctrica.
  • No tiendas la ropa en el interior o usar un exceso de complementos decorativos (alfombras, cortinas, etc.). Así, evitarás que el ambiente interior se condense y que los elementos del hogar retengan aún más la humedad en el interior.
  • Usa deshumidificadores. Son muy útiles para controlar con más eficacia el nivel de humedad, sobre todo dentro de los armarios o en zonas más escondidas.