Si muchos intentamos aplicar trucos para ahorrar agua o el consumo de electricidad, también queremos llevar un buen control de las facturas y los cobros. Con las facturas en formato papel, esto resultaba sencillo, siguiendo un cierto orden rutinario.

Cada vez es más habitual recibir las facturas de cualquier servicio contratado en formato electrónico, algo de lo que ya han comenzado a quejarse muchos consumidores.

Sentirnos tranquilos en casa y seguros de que nuestras cuentas están al día es una prioridad para muchos, pero con el formato electrónico de las facturas, en ocasiones resulta más complicado llevar este control que si recibimos facturas en papel, las cuales son un derecho.

Si bien es cierto que la factura electrónica evita el gasto innecesario de papel y ahorra espacio al eliminar el papeleo acumulado en casa, no todo el mundo tiene siempre a disposición, un ordenador, una tablet o un móvil en el que poder consultar y guardar las facturas electrónicas. Según datos de Eurostat, casi cuatro millones de hogares españoles no cuentan con conexión a Internet. Además, existe el miedo de que, ante cualquier avería del aparato electrónico, toda esa información se pierda y se tenga que comenzar un proceso con el departamento de Atención al Cliente de la empresa en cuestión, para que vuelva a facilitar las facturas perdidas.

Todo esto genera cierta desconfianza en la factura electrónica. Pero la queja más habitual viene dada porque, en muchos casos, la factura electrónica ha sido impuesta sin que el usuario la solicite, eliminando con ella el envío de la factura de papel. De hecho, muchas compañías incluyen en los contratos la admisión de dichas facturas sin que el consumidor conozca dicha cláusula.

Las asociaciones de consumidores han comenzado a alzar la voz con respecto a este tema, queriendo dejar claro que la factura en papel es un derecho del usuario de cualquier servicio.

La Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición apoya esta queja y declara abusiva e ilícita la imposición de la factura electrónica.

La seguridad del hogar pasa, entre otras cosas, por una buena contabilidad de los gastos generados en él.

Las nuevas tecnologías son grandes aliadas para cuidar del hogar. Gracias a ellas podemos encontrar, por ejemplo, a golpe de click, trucos para limpiar manchas, arreglar el jardín decorar la casa, etc. Pero las ventajas que ofrecen las nuevas tecnologías deben ser opcionales. Sin duda, la factura electrónica puede ser una gran ventaja para muchos, pero todo debemos tener el derecho a usar o no, estos avances tecnológicos.