Las personas más prácticas o terrenales no suelen creer en este tipo de cosas, pero aquellas más espirituales están convencidas del poder de las energías.

Este tipo de personas harán todo lo que esté en su mano para proteger el hogar de las energías negativas.

El Feng Shui para el hogar es una disciplina ancestral cuyo fin es alcanzar el equilibro del espacio en el que vivimos. Para ello, emplea muchos métodos que tienen que ver con los objetos que tenemos en casa y con su manera de disponerlos.

El Feng Shui en el hogar incluye objetos para atraer la buena energía. Renueva tu hogar incluyéndolos en lugares estratégicos que desbloquearán la energía positiva:

  • Puedes incluir en el hogar objetos que te despierten buenas sensaciones y eliminar aquellos que te transmitan frialdad y desorden. Flores, fotos familiares o cuadros de paisajes atraerán la energía positiva.
  • El espejo Pa Kua o Ba Gua. Protege contra las influencias negativas. Es plano y favorece la entrada de la energía positiva y la armonía.
  • Plantas: algunos de los elementos decorativos que más valora el Feng Shui como atracción de buena energía, son las plantas. Su presencia en el hogar decora, alegra el ambiente y despierta buenas sensaciones, frescura y un aroma agradable. El bambú es la planta de la buena suerte por excelencia en el Feng Shui.
  • Fuente de agua: permite que fluya la energía positiva y mejora la adaptación del hombre al entorno.
  • Las mesas redondas: las mesas sin esquinas son objetos atrayentes de energía positiva según el Feng Shui. En realidad, la ausencia de esquinas facilita la armonía espacial y hace más agradable el ambiente, lo que genera bienestar y, por lo tanto, energía positiva.
  • El último apunte, sobre la aplicación del Feng Shui en el hogar para atraer la energía positiva, más que tener que ver con la presencia de ciertos objetos, tiene que ver con el mantenimiento del orden y de la limpieza en casa. Es necesario que tu hogar no acumule suciedad para que la buena energía pueda fluir.

El Feng Shui es una técnica que no sólo se puede aplicar en casa. En cualquier espacio en el que pasemos tiempo y en el que deseemos que reine la armonía y que fluya la energía positiva, se podrá adecuar la distribución de los objetos para propiciarlo. Por ejemplo; podemos ordenar la mesa del despacho según el Feng Shui o la oficina al completo.