El calzado de ante está fabricado en piel natural sometida a un proceso que ayuda a conseguir una felpa uniforme. Se trata de un material que suele absorber muy bien los tintes y que permite una gran versatilidad a la hora de combinarlos con otros materiales. Ahora bien, limpiar el calzado de ante es más tedioso y requiere una serie de cuidados extra que no solemos aplicar a otros materiales.

La forma más efectiva de limpiar el calzado de ante es usando el amoniaco, que todos solemos tener en nuestro hogar, sobre todo, si lo que quieres es limpiar una mancha muy fuerte, como manchas de chocolate por ejemplo. Sin embargo, si se trata de una mancha más superficial, puedes emplear un paño húmedo y conseguirás muy buenos resultados. Algunas manchas, se eliminan simplemente con una goma de borrar, e incluso, con una lija especial para este material. Pero si lo que deseamos no es limpiar el calzado de ante porque tenga manchas del encaminado, sino reparar su color y aspecto, el proceso es diferente.

Actualmente, en el mercado existen reparadores de color para ante en varias presentaciones. El aerosol, suele ser la más sencilla de utilizar, sin embargo, la crema nos proporciona una mayor gama cromática. En ambos casos, los productos van a proporcionar cierta impermeabilización que protegerá los zapatos de posteriores manchas.

Es necesario que antes de limpiar el calzado de ante aplicando estas soluciones, le retiremos la suciedad más aparente y, si hay algo más profundo, eliminemos todo lo que pueda entorpecer la aplicación de esta solución. Posteriormente, cepillaremos el zapato para que las fibras estén sueltas y aplicaremos el aerosol, o la crema, de forma uniforme. Será el fabricante el que nos indique cuánto debemos esperar para obtener los mejores resultados y, posteriormente, lo cepillaremos de nuevo.

Otra de las soluciones que podemos aplicar a la hora de limpiar el calzado de ante, es el de impermeabilizarlo desde el momento de la compra, ya que gracias a esto, podremos mantener el color original mucho más tiempo y la limpieza habitual será más sencilla. Lo mejor,  es adquirir un aerosol impermeabilizante que podemos encontrar en zapaterías y tiendas especializadas, pero no debemos olvidarnos de que hay que ir renovando esta impermeabilización.

Además, no debemos olvidarnos de que la limpieza del ante se debe realizar con un cepillo específico, hecho de alambre o cerdas de latón, que peina las fibras sin dañarlas y permite eliminar la suciedad del zapato.