Las manchas de óxido suelen aparecer en zonas y objetos de uso tan cotidiano como: cocina, sanitarios, lavadora, bicicleta, ollas y sartenes, suelo, pomos de las puertas, rejas, coche e inclusive en determinada pasamanería de algunas prendas de vestir. Tarde o temprano todos nos acabamos manchando o eliminando alguna mancha casera de óxido que nos molesta.

Las manchas de óxido no son nada fáciles de eliminar,por lo que debemos ser pacientes y dejar esperar unos minutos tras aplicar el producto elegido. Podemos diferenciar entre dos tipos de productos: caseros y artificiales.

1. Artificiales: la mayoría de productos que podemos encontrar en el mercado llevan en su composición alguno de los 4 siguientes productos caseros que vamos a mencionar en el siguiente punto. Cabe destacar, que utilizar este tipo de productos artificiales conlleva mayor riesgo para la piel o los ojos y, en muchas ocasiones, puede estropear también la zona colindante a la que se pretende limpiar. Dejando como última opción el uso de productos demasiado nocivos para la salud, podemos probar primero con quitagrasas de uso doméstico tipo lavavajillas y, lejía en el caso de sanitarios, suelos o automóviles.

2. Caseros: toma nota de los siguientes 5 productos milagrosos y alterna su uso dependiendo de la superficie donde esté la mancha de óxido ya que no es lo mismo una baldosa que una prenda de ropa por ejemplo.

  • Limón exprimido (en ocasiones puedes mezclarlo con bórax).
  • Bicarbonato: el rey de los remedios de limpieza caseros.
  • Vinagre blanco
  • Patata y sal: ¡si has leído bien, patata! El ácido oxálico es uno de los componentes principales de la mayoría de los limpia-óxidos artificiales que venden en el mercado y la patata está compuesta, entre otros, por este componente. Corta la patata en dos mitades y roza con una de ellas la zona a limpiar, después vierte sal y vuelve a rozar nuevamente con el otro trozo de patata. ¡Ya nos contarás los resultados!

 

Si la mancha está en la ropa, hay que tener especial cuidado ya que el óxido penetra rápidamente en los tejidos y, por eso cuesta tanto limpiar. Remoja la zona con el producto que hayas elegido y espera unos minutos antes de frotar. Cuando la mancha haya ido desapareciendo ya puedes lavar la prenda con total normalidad. Intenta probar siempre primero con alguno de los productos caseros que hemos mencionado