Seguramente estén ahí la mayor parte del año mirándote y no los toques, pero, ¿qué pasa si un día os apetece jugar y no los tenéis? Nunca vienen mal. ¡Algún día te alegrarás de tener estos juegos de mesa en casa! Reunión de verano con amigos, Navidad en familia... ¡Nunca se sabe! ¿Qué juegos deberías tener sí o sí?

  • Monopoly: a día de hoy existen infinidad de ediciones especiales para el juego que marcó a toda una generación inspiradas en, por ejemplo, Disney, ciudades del mundo, series de TV, películas… Sea como sea el diseño, caer en la cárcel será la peor pesadilla del jugador. Nosotros nos quedamos, sin duda, con el Monopoly inspirado en las calles de Madrid, ¡de ahí, al cielo!
  • Parchís: parece una obviedad, pero, una partida interminable de parchís en familia es la clave perfecta para pasar un muy buen rato. ¡Mucho más si el parchís es de 6 jugadores! No habrás avanzado 15 casillas y ya te habrán comido. ¡Divertidísimo!
  • Una mano al rojo, un pie al azul… Si sabes continuar esta canción o el tono pegadizo acaba de llegar a tu mente, ¡ya sabes de que juego hablamos! Twister, un clásico.
  • Trivial: ¿quién es el más listo del grupo? También hay ediciones para niños y temáticas, pero el clásico es y seguirá siendo un “juegazo” entretenido con el que, además, se aprende.
  • ¿Dos personas? No hay problema, una simple baraja, un Conecta 4, Hundir los Barcos o Quién es Quién os solucionará la papeleta en las tardes más aburridas.
  • Tabú: da pistas a los demás para que adivinen tu palabra, pero nunca menciones las de la lista.
  • ¿Quién soy? Aquí, la creatividad manda, no hace falta juego, solo papel y bolígrafo. Pega tu personaje en la frente y trata de adivinarlo haciendo preguntas.
  • Jenga: retirar todos los bloques sin que la columna se caiga no es tan fácil como parece...

Dicho todo esto, nos vamos a poner a escribir la carta al los Reyes Magos, ¡de inmediato! Además, añadiremos un seguro de hogar para que nunca ningún extraño nos ningunee nuestra preciada ludoteca.