Os preguntaréis, ¿por qué en los paquetes de toallitas que encontramos en el mercado aparece la palabra WC o toallitas higiénicas? ¿Por qué no se fabrican de forma que logren disolverse? La realidad, es que todas son biodegradables, pero tardan años en desaparecer por completo y, mientras tanto:

  • En lugar de deshacerse en el agua como hace el papel higiénico, las toallitas tienden a formar una madeja una vez llegan a las tuberías provocando así que el alcantarillado de ciudades y pueblos se atasque. De media, las toallitas o cualquier cosa similar que tiremos al WC, pueden tardar entre uno y tres días en llegar a la depuradora, pero, si no se disuelven, lo más seguro es que se queden estancadas en algún punto del recorrido. ¡No queremos eso!
  • Los gobiernos están gastando millones de euros para arreglar alcantarillados y realizar limpiezas en profundidad de las tuberías que hacen que “todo fluya”.
  • A todo esto, podemos sumar un fenómeno, las inundaciones. Muchas de las que hemos sufrido los últimos años quizá no hubieran ocurrido si no hubiéramos tirado varias toneladas de toallitas al WC en los últimos años. 
  • Las toallitas higiénicas y perfumadas pueden llevar tóxicos que, además de dañar la piel de los bebés, también podrán llegar al agua y la tierra sobre la que habitamos.
  • También provocan grandes roturas en las depuradoras encargadas de limpiar nuestras aguas para el consumo.

Imagina que, con el paso del tiempo, se crea una enorme de toallitas y demás objetos y han de levantar todo el suelo de tu propia casa para arreglarlo, ¡qué disgusto sería! Pues bien, el planeta, también es tu casa. ¡Tiremos los objetos a la papelera!
Por si algún día pasa algo, contrata AQUÍ un seguro de hogar, no vaya a ser que…