Hubo un tiempo en que las cortinas eran puramente prácticas. Ahora forman parte de una declaración de intenciones que hacemos sobre nosotros mismos a través de la decoración de nuestro hogar. Pero aún tienen un propósito, así que para elegir la tela deberíamos considerar una serie de puntos.

Diferentes tipos de telas

Elegir el tipo de tejido es un buen comienzo, ya que cada uno tiene su propio uso y es mejor opción para según qué estancia.

Algodón: versátil, se adapta a estilos tradicionales o modernos

Seda: lujoso pero no muy funcional y se estropea fácilmente

Lino: crea un ambiente aireado, informal y relajado

Poliéster: una opción duradera, asequible, fácil de cuidar, pero no es buena para el paso del aire y absorbe olores

Terciopelo: excelentes propiedades de bloqueo y aislamiento de la luz, aunque ya no se usa demasiado…

Acrílico: textura similar a la lana, ligero, ofrece buen aislamiento, es hipoalergénico y resistente al moho y los hongos

Voile: fabricada en algodón o mezcla de algodones y lino o poliéster. Muy liviana, ofrece ambientes puros, luminosos y espaciosos a la vez que permite la privacidad

 

Colores y patrones

Aquí la elección es tuya porque sabes lo que te gusta. Asegúrate de conseguir muestras para imaginar cómo será el acabado final. Si eliges un estampado, cuanto más grande sea la muestra, mejor, porque te dará una idea de cómo quedará la cortina abierta, cerrada…

 

Dónde se van a colocar

Aquí es bueno pensar en la tela respecto al tejido ligero vs. grueso y pesado, por ejemplo. Pregúntate qué necesitas de tus cortinas:

Intimidad

Bloqueo de luz

Fácil limpieza

Aislamiento

Reducción de ruido

Proteger muebles de los rayos solares…

 

Manos a la obra y que tus cortinas te encanten durante muchos años…