Gracias a los irlandeses el mundo entero se viste de verde el 17 de marzo para celebrar el día de San Patricio. Una forma de celebrarlo a parte de beber cerveza y decantarse por un solo color, es hacer ricas recetas irlandesas para hacer en casa y disfrutar en familia o con amigos.

Historia de San Patricio

Pero antes de nada vamos a contaros quién fue San Patricio y porqué se celebra este día.

San Patricio está considerado el santo patrón de Irlanda, aunque este santo no era irlandés, nació en Banna Venta Berniae (Bennhaven Taberniae), un pueblecito de Escocia alrededor del año 385.

Su encuentro con la fe y su conversión al cristianismo se dieron cuando un grupo de piratas irlandeses lo secuestraron a la edad de 16 años. Se pasó los seis años siguientes como esclavo cuidando rebaños de ovejas. Mientras estaba cautivo en el norte de Irlanda en Mount Slemish en el condado de Antrim, aprendió el idioma y las costumbres de los irlandeses.

Después de haber rezado mucho a Dios para que le iluminara lo que debía hacer, una noche soñó que una voz le mandaba salir huyendo y llegar hasta el mar, donde un barco lo iba a recibir. Huyendo, caminó varios kilómetros a pie hasta llegar al mar. Y allí encontró el barco, pero el capitán se negaba a transportarlo. Entonces se dedicó a orar con fervor y Dios cambió la voluntad del capitán, el cual aceptó llevarlo hasta Francia.

En Francia se hizo monje bajo la dirección de San Germán, obispo de Auxerre, el cual lo hizo instruirse en las Sagradas Escrituras y dedicarse a la oración y a la meditación. A veces en sueños le parecía oír voces de gente de Irlanda que le decía: “Ven a salvarnos”. Se dedicó muchas horas a rezar, a leer y a meditar, preparándose para ser misionero.

En Roma a perfeccionó sus estudios y recibió la ordenación sacerdotal. Entonces el Papa Celestino le ordenó que se hiciera consagrar obispo para enviarlo de misionero a Irlanda. En aquel entonces la mayor parte de los irlandeses eran paganos y seguían creencias druídicas. 

Recetas irlandesas

Toma nota de estas ricas recetas irlandesas para disfrutar de un auténtico día de San Patricio:

Pan de soda integral

Este pan tradicional se prepara diariamente en las casas de toda Irlanda, y su elaboración es bastante sencilla. Para que sea autentico, no te olvides de marcarlo con la una cruz antes de meterlo en el horno, dicen que sirve para dejar salir a las hadas.

Ingredientes

  • 220 g de harina común
  • 220 g de harina integral
  • ½ cucharada de sal
  • 1 cucharada de levadura o bicarbonato de sodio
  • 500 ml de suero de leche

Elaboración:

Primero precalienta el horno a 180ºC.

Mezcla todos los ingredientes secos en un bol, después haz un hueco en el centro y vierte el suero de leche. Con las manos mezcla la harina y la leche. A continuación, pon los ingredientes sobre una superficie enharinada y forma suavemente una bola, sin amasar demasiado. Corta una cruz en la parte superior y coloca el pan sobre una bandeja de horno enharinada y hornea durante unos 35-40 minutos.

Cuando saques el pan, dale la vuelta y golpea la parte inferior. Si suena hueco, es señal de que está listo. Déjalo enfriar sobre una repisa de rejilla.

Mejillones calientes de Cashel con ajo, tomate y guindilla

¿Te pensabas que los mejillones gozaban sólo de gran popularidad en España? Pues no, estos moluscos son muy apreciados en otros países europeos y son muy abundantes Irlanda.

Ingredientes

  • 3 kg de mejillones
  • 3 dientes de ajo, pelados y picados finos
  • 1 guindilla roja, picada fino
  • 1 lata de tomates pera (400 g)
  • 300 ml de cerveza rubia
  • 2 cebolletas, cortadas en tiras
  • Aceite de oliva

Elaboración

Primero limpia bien los mejillones en agua fría y quita las barbas. Fíjate bien que estén cerrados y descarta los que estén abiertos. En una sartén grande, calienta un poco de aceite de oliva y sofríe el ajo hasta dejarlo tierno sin que llegue a tostarse.

Añade los mejillones y déjalos unos cinco minutos al fuego o hasta que se estén abriendo las conchas. En ese punto añade la guindilla picada y los tomates. Cocina todo durante unos tres minutos y añade la cerveza. Deja cocinar todo junto unos dos minutos más o hasta que veas que el caldo hierva.

Sírvelo en cuencos grandes y corona con las cebolletas cortadas en tiras y acompáñalo del pan de soda casero integral.

Estofado de ternera y Guinness

Este es un plato clásico en Irlanda, perfecto para alimentar a todo un grupo de comensales. Con el sabor característico del Guinness, es una buena alternativa al estofado irlandés.

Ingredientes

  • 1 kg de ternera para estofado (morcillo, falda o costilla, troceada y cortada en dados de 2,5 cm)
  • 25 g de harina
  • 1 cebolla, pelada y picada
  • 2 zanahorias, cortadas en rodajas gruesas
  • 1 chirivías grande o 2 pequeñas, peladas y cortadas en dados.
  • 600 ml de Guinness, o caldo de ternera
  • 225 ml de zumo de ciruelas o al gusto (opcional)
  • Bouquet garni o mezcla de hierbas
  • Medio apio/nabo o 3-4 tallos de apio, recortados y cortados en dados
  • Media naranja, sin desgajar (opcional)

Elaboración

Para empezar, sazona la ternera y enharina. En una sartén calienta un poco de aceite y mantequilla y ve dorando la carne, que irás incorporando a una cazuela. Añade las cebollas y después incorpora el resto de verduras, sofríe todo unos minutos a fuego lento en la misma sartén.

Cuando ya esté un poco pochada la verdura incorporará a la cazuela con la carne. Añade entonces la harina restante a la sartén, remueve para que no queden grumos durante un minuto antes de verter y remover el Guinness (o el caldo y zumo de ciruela si quieres). Añade la mezcla cazuela hasta que cubra la carne y las verduras junto al bouquet garni o la mezcla de hierbas y la media naranja. Sazona, remueve para que se mezcle bien todo, tápalo y mételo al horno durante unas 2 horas, o hasta que veas que la ternera está tierna.

Retira la naranja y el bouquet garni, pruébalo y corrige de sal si es necesario. Añade dos ciruelas empapadas en Guinness (opcional). Sirve acompañado de puré de patatas.