Pagar o manejar dinero en efectivo parece un acto sencillo que no tiene por qué conllevar mayores complicaciones. Cuando hacemos uso de cantidades pequeñas, el pago o transferencias en efectivo no tienen mayor misterio.

Pero si las cantidades a abonar comienzan a ser mayores de lo que suele implicar una compra o transferencia rutinaria y habitual, hay ciertos datos que debes saber y que seguro que desconoces.

Ahora que además está aumentando la capacidad de compra de los españoles, si tienes la suerte de poder manejar cantidades en efectivo más grandes de lo que solías hacer, toma nota de la siguiente información que te ofrecemos a continuación:

  • No está permitido pagar en efectivo más de 2.500 € cuando realizas una compra. En estos casos la única alternativa para pegar será haciéndolo mediante una transferencia. No intentes dividir el pago en varias facturas inferiores a 2.500 € porque no está permitido. A pesar de que la tendencia en la forma de comprar de los consumidores está cambiando y se observan procedimientos novedosos, este dato tan básico lo desconocen muchas personas.
  • ¿Te has encontrado alguna vez con el problema de querer pagar en efectivo con un billete de 200 € o de 500 € y que te lo hayan rechazado? Pues debes saber que si el establecimiento en cuestión donde vas a realizar el pago no lo advierte previamente y de forma clara y visible, no tiene derecho a negarse a coger tu billete.
  • Si deseas ingresar o cobrar en un banco una cantidad en efectivo superior a 3.000 euros estarás obligado a identificarte.
  • Cuidado al hacer ingresos en efectivo en cuentas que no son la tuya. Muchos bancos cobran comisiones abusivas en cuanto indicas algún dato como ‘concepto’, ‘nombre del ordenante’, etc. Por mínima que sea la cantidad ingresada, la comisión puede ser desmesurada.
  • Para estar seguro y tranquilo en casa sabiendo que Hacienda no te va a reclamar nada que no deba, no olvides contar siempre con un justificante bancario que acredite e has sacado una cantidad importante en efectivo de tu cuenta. Si más tarde la vuelves a ingresar, Hacienda lo podría interpretar como una ganancia por la que podría reclamarte impuestos. Con el justificante bancario podrás demostrar que ya contabas con ese dinero declarado previamente en tu cuenta.
  • Debes declarar en tu banco o en las aduanas, cantidades en efectivo superiores a 10.000 € que quieras meter o sacar de España. Si no lo haces, la multa puede ascender incluso a la mitad de esa cantidad.