Vas al supermercado y de repente ocurre: entras al pasillo donde están los bricks de leche y te pierdes. No tengas miedo, es normal… ¡Hay cientos de tipos! Hoy te ayudamos a conocer las diferencias entre todas las clases de leche disponibles en el mercado y para qué o quiénes está indicada cada una. Toma nota:

  • Leche de vaca. Nutricionalmente es la más completa: contiene hidratos de carbono, calcio, magnesio, fósforo, cinc y otros minerales, así como vitaminas del grupo B y vitaminas A y D.
  • Leche de cabra. Es más blanca, ácida y espesa que la anterior. Contiene más grasa y proteína que la de vaca, por lo que funciona regular para si estás dieta, aunque es mucho mejor para la digestión y puede ser una alternativa hipoalergénica.
  • Leche sin lactosa. Esta clase de leche está recomendada para personas que sufren intolerancia a la lactosa (el azúcar de la leche), pero es importante no auto diagnosticarnos. Los síntomas (hinchazón abdominal, diarrea, náuseas…) pueden confundirse con otras patologías y, pensando que tenemos intolerancia, dejamos de tomar lactosa cuando cumple funciones tan importantes como la absorción del calcio.
  • Leche de soja. Es la alternativa vegetal perfecta para alérgicos, aunque, de nuevo, es mejor hacer una visita al médico antes de habituarnos a ella porque no es tan nutritiva como la leche de vaca.
  • Leche de avena (o arroz/almendras). De la misma forma que la leche de soja, esta clase de lácteos se recomiendan para los alérgicos o intolerantes a los componentes de la leche. Es importante que, a la hora de comprarla, te fijes si está enriquecida de vitamina D, calcio y B12.
  • Leche con Omega-3. La grasa natural de la leche es sustituida por ácidos grasos insaturados que son muy beneficiosos para la salud cardiovascular.
  • Leche con fitoesteroles. Está pensada para reducir el colesterol en la sangre. Los fitoesteroles son sustancias químicas presentes principalmente en plantas y vegetales verdes o amarillos. También podemos encontrarlos en verduras, frutas o semillas.

Lo más importante a la hora de elegir nuestra clase de leche es tener claro cuáles son nuestras necesidades alimentarias. Consúltalo con tu médico y recuerda que con nuestros seguros de salud te será muchísimo más fácil cuidar de tu bienestar.