Por todos es conocido que los refrescos de cola ayudan a eliminar y limpiar determinadas superficies del óxido, pero, ¡sus usos en limpieza son infinitos! Avisamos de que con la siguiente lista te vas a quedar sumamente asombrad@ así que, sin más dilación, pasamos al meollo de la cuestión y os mostramos como los refrescos de cola pueden ser nuestros aliados de limpieza.

  • Manchas de bolígrafo: ¿tú también te peleas con los bolis? Estas es la solución. Deja reposar el líquido en la mancha y frota después con agua y jabón.
  • WC y demás sanitarios: vierte alrededor de 1/2litro de Coca Cola en el WC y déjalo actuar durante una hora. El ácido cítrico en la gaseosa remueve las manchas de la porcelana sanitaria dejándola totalmente limpia.
  • Grasa o manchas de sangre en la ropa: con grasa nos referimos principalmente a manchas salsas, por ejemplo. Vierte el refresco, mézclalo con el detergente y pasa todo en un ciclo normal de la lavadora. ¡Exitazo!
  • Manchas de pintura: por ejemplo, del suelo o de otras superficies como muebles. Moja el líquido en un trapo viejo y pósalo varias veces sobre la mancha, luego déjalo actuar unos minutos y frota con jabón.
  • Limpiar ollas y sartenes que se han quedado desgastadas por el uso. Vierte el líquido y caliéntalo durante unos minutos, luego limpia la zona con papel de cocina. ¡Como los chorros el oro!
  • Si te gusta jugar al bingo en familia y vais a estar en contacto muy a menudo con monedas… ¡remójalas en Coca-Cola para desinfectarlas previamente! Sobre todo, si participan niños en el juego…
  • Los terminales oxidados de una batería de coche también quedan totalmente impolutos con la Coca-Cola.

Todo esto se debe a que los refrescos de cola son altamente acidificantes y, si a ello le sumas el gas y resto de componentes, ¡boom! Dicho sea de paso, os recordamos que, al ser una bebida poco alcalina no es que sea muy recomendable para nuestra dieta…

En definitiva, ahora entendemos que esta bebida milagrosa se asocie con la felicidad, si consigue que nuestro hogar esté limpio, ¡no es para menos!