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Diccionario de seguros

Carta de subrogación

La carta de subrogación es un documento por el que una compañía aseguradora queda facultada para ejercer sus derechos de demanda a un tercero en nombre de su asegurado. Este tercero es responsable de los daños por los que la aseguradora proporcionó una indemnización a su asegurado, tras producirse un siniestro. La carta de subrogación permitirá a la compañía tratar de recuperar, completamente o en parte, el importe de la indemnización entregada a su asegurado. 

Si se ha producido un siniestro y ha habido daños por los que el asegurado ha sido resarcido con una indemnización por parte de su compañía de seguros, gracias a la carta de subrogación la aseguradora puede ejercer acciones o derechos, en nombre del asegurado, sobre los responsables del siniestro.

Para poder sustituir a su asegurado en esta reclamación de derechos tienen que darse las siguientes condiciones: 

  • Debe existir una tercera persona ajena al contrato de seguro entre la compañía y su asegurado que sea declarada responsable del siniestro.
  • El siniestro ocurrido debe estar incluido en la póliza de seguro de la que se trate, lo cual proporciona al asegurado el derecho de recibir una indemnización.
  • Dicha indemnización debe haberse producido por parte de la aseguradora. 
  • La cantidad que se ha de recuperar debe ser menor que el coste del litigio que se va a mantener.
  • Debe haber pruebas de la responsabilidad de un tercero que hagan viable el recurso, de acuerdo con la legislación vigente. 
  • No debe haberse firmado por parte del asegurado una cláusula de no subrogación, extremo este que es habitualmente solicitado por las aseguradoras. 
  • El asegurado no debe haber comenzado un litigio en su propio nombre que pueda limitar el derecho de subrogación de la aseguradora. 

Supongamos que nuestro seguro de moto, tras haber sufrido un siniestro en el que hemos sido golpeados por un coche, ha establecido que nuestra indemnización asciende a 6.000 euros, y nos ha pagado esta cantidad. A continuación, la compañía de seguros podrá ejercer su derecho de reclamación contra el causante del accidente, al objeto de recuperar la cantidad entregada como indemnización. 

En el ámbito de los seguros, esta reclamación se denomina “repetición”. Así, podemos hablar de que nuestra aseguradora va a tratar de repetir la indemnización entregada al asegurado contra el causante del accidente, o contra su aseguradora, esgrimiendo para ello la carta de subrogación concedida al firmar el contrato de seguro. 

Ahora bien, dicho derecho de repetición estará limitado a la cuantía de la indemnización entregada, y no delimita ni actúa en contra de los derechos del asegurado a reclamar cantidades mayores que la entregada como indemnización.  

Usando el ejemplo anterior, supongamos que el asegurado ha recibido una indemnización por importe de 6.000 euros, pero los daños sufridos alcanzaron la cantidad de 9.000 euros. El hecho de que la aseguradora use la carta de subrogación para repetir la indemnización contra el responsable del accidente no es obstáculo para que el asegurado demande a dicho responsable el pago de los restantes 3.000 euros que no ha recibido de su aseguradora.