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¿Puede ser el tomador del seguro una persona distinta del propietario del vehículo?

Sí. La legislación española vigente establece que todo propietario de un vehículo a motor, ya sea un automóvil, una moto o cualquier otro, que tenga su estacionamiento habitual en España está obligado a suscribir y mantener en vigor un seguro de Responsabilidad Civil. Esa obligación se extiende a todos y cada uno de los vehículos de los que sea propietario.

No obstante, el propietario quedará relevado de tal obligación cuando el seguro sea concertado por cualquier persona que tenga interés en el aseguramiento, quien deberá expresar el concepto en que contrata.

Por tanto, no es obligatorio que la figura del tomador del seguro y la del propietario coincidan en la misma persona, aunque hay algunas aseguradoras que exigen que el propietario del vehículo figure como tomador de la póliza.

Por ejemplo, un matrimonio: el que compra el vehículo es el marido, pero es la mujer quien va a contratar el seguro. Es una situación frecuente en el que el tomador del seguro (en este caso, la mujer) es diferente al propietario del vehículo (el marido).

Una situación muy similar se produce cuando unos padres regalan el uso y disfrute, pero no necesariamente su propiedad, de una moto o de un automóvil al hijo, y con el vehículo va incorporado el seguro. En este caso, el hijo es el asegurado, pero no es ni el tomador del seguro ni el propietario del vehículo, que puede ser el padre o la madre.

Tres figuras distintas: tomador, propietario y asegurado

Para entender esto, hay que distinguir entre cada una de las figuras jurídicas que participan en el seguro de coche: el tomador, el propietario y el conductor, que no tienen por qué ser necesariamente la misma persona:.

  • Tomador: es básicamente la persona, física o jurídica, que firma el contrato con la compañía de seguros y, por tanto, asume las obligaciones del mismo, como el pago de la prima acordada.
  • Propietario: es el titular del vehículo asegurado, figura en el permiso de circulación de ´çeste, y en caso de que el coche no cuente con el seguro de Responsabilidad Civil obligatorio, será sancionado.
  • Conductor: es la persona o personas, declaradas en el seguro por el tomador de éste como conductores del vehículo y que están bajo su custodia en caso de siniestro. 

El escenario más habitual es que la persona que compra el vehículo, el propietario, sea el que contrate un seguro en el que figura como tomador y conductor. Sin embargo, aunque la obligación de contar con un seguro es del propietario, puede ser otra persona la que ejerza como tomador de la póliza y pague la prima de ésta.

De la misma manera, también está permitido que el propio tomador no figure en la póliza como conductor habitual, y que por tanto, sea el conductor ante quien respondan las coberturas pese a no ser quien paga el seguro.

¿Cuándo está el propietario obligado a ser también el tomador?

La única obligación con la que cuenta el propietario para poder circular es la de asegurar su vehículo, pero ello no está ligado a que también sea el tomador del seguro. Sin embargo, y siempre teniendo en cuenta que cada aseguradora presenta diferentes condiciones, la circunstancia de obligatoriedad donde propietario y tomador han de ser la misma persona, puede llegar a darse en casos donde el titular del vehículo sea una persona menor de 25 años.

La resolución para estos casos, además de depender de cada compañía, también tiene en cuenta si se tiene o no carnet de conducir.

Si la persona propietaria del vehículo es menor de 25 años y no tiene carnet de conducir, la aseguradora exigirá, con toda probabilidad, un documento en el que se especifique que éste no va a conducir el coche.

En caso de que sí tenga carnet de conducir, la aseguradora puede obligar a que esta persona figure también como tomador de la póliza y como conductor principal del vehículo.

Esta medida se aplica debido a la importancia del conductor a la hora de establecer el precio del seguro del vehículo, ya que en función de los años de antigüedad del carnet de conducir puede variar el coste, siendo la prima más elevada cuando la experiencia al volante aun es corta y por tanto, el riesgo para la aseguradora es mayor. Pero esta norma puede aplicarse o no dependiendo de la política comercial y de suscripción de riesgos de cada compañía de seguros.

¿Cuándo se puede cambiar el tomador del seguro?

Dado el carácter esencial del tomador de un seguro (hay que recordar que es aquella persona que toma la iniciativa de contratar la póliza, que decide quién es el asegurado por ésta, y la que se responsabiliza del pago de la prima, y que no tiene por qué coincidir ni con el asegurado ni con el propietario ni con el conductor del vehículo) en la validez y antigüedad de una póliza, solamente se podrá realizar su modificación en una serie de supuestos concretos, como en caso de fallecimiento de éste o cese de la actividad de la empresa que figura como tal.

En el resto de supuestos se deberá tramitar la cancelación del seguro, y generar una nueva póliza por parte de un tomador diferente.

En el caso de una persona física, el cambio solamente se puede producir por el fallecimiento del tomador del seguro. Siempre que sea sustituida por otra persona que figurase previamente en el seguro durante un plazo de tiempo considerable, se podrá conseguir mantener así la bonificación acumulada por antigüedad.

Cuando el tomador del seguro es una persona jurídica, el cambio de éste solamente puede producirse en dos situaciones:

  • Cuando se lleve a cabo la tramitación del cese de la actividad de la empresa, y exista otra entidad que pretenda sustituirla en dicha responsabilidad.
  • En aquellos casos en los que la persona que consta como conductor declarado o asegurado decide adquirir la titularidad directa de la póliza, convirtiéndose en tomador del seguro.

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