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¿Qué cubre el seguro de moto?

En España, según se establece en su ordenamiento jurídico, concretamente en el artículo 2 de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor, todas las personas que son propietarias de un vehículo a motor, entre los que se encuentran las motos (motocicletas, escúteres y ciclomotores), tienen la obligación de contratar y mantener un seguro de responsabilidad civil para el mismo; póliza que también tiene validez en el resto de los países que componen la Unión Europea (UE). Marcado por su carácter imperativo, no en vano se trata de la única obligación que impone la  normativa española con respecto al aseguramiento de motos, el Seguro Obligatorio de Responsabilidad Civil el más básico de los que se pueden contratar para este tipo de vehículos.

Seguro Obligatorio de Responsabilidad Civil

El Seguro Obligatorio de Responsabilidad Civil, como su propio nombre indica, incluye como cobertura básica la responsabilidad civil. Esta garantía tiene como principal objetivo cubrir, en caso de estar involucrado en un accidente y ser responsable del mismo, los daños causados por la moto asegurada mientras se circula con ella a terceras personas, ya sean corporales (de carácter físico) o materiales (en su patrimonio). De hecho, cuando el propietario de una moto (motocicleta, escúter o ciclomotor) contrata esta modalidad de seguro, conocida de manera popular como “seguro a terceros”, transfiere la aseguradora el riesgo de tener que asumir el coste de las posibles indemnizaciones a terceras personas como consecuencia de un siniestro, siempre que el conductor de la misma sea el causante del accidente.

En ese sentido, la entrada en vigor, el 1 de enero de 2008, de la V Directiva Europea de Autos (aprobada por la Ley 21/2007), supuso que el límite por siniestro en las indemnizaciones asumidas por las entidades aseguradoras con relación al Seguro Obligatorio de Responsabilidad Civil se incrementase de manera sustancial. Así, en la actualidad, el mencionado límite se sitúa en 70 millones de euros por siniestro, si concurren daños corporales en el mismo, independientemente del número de víctimas, y en 15 millones de euros por siniestro, para daños de carácter material. De hecho, hasta el 1 de enero de 2008, el límite de las indemnizaciones por siniestro asumidas por el Seguro Obligatorio de Responsabilidad Civil se encontraba en 350.000 euros, si se  trataba de daños corporales, y en 100.000 euros, si eran daños materiales, por lo que en muchas ocasiones el Seguro Voluntario de Responsabilidad Civil (contar con esta garantía era poco menos que obligatorio) tenía que hacerse cargo de las cantidades que excedían los límites máximos exigidos por la ley. 

Evidentemente, en ningún caso, el Seguro Obligatorio de Responsabilidad Civil se hará cargo de los daños propios ocasionados a la moto asegurada, ni de los daños sufridos por el conductor de la misma (aunque si cubrirá los causados al posible ocupante), en caso de estar involucrado en un siniestro en el que conductor o el propietario hayan sido los causantes del mismo.

Modalidades que complementan el Seguro Obligatorio

Por otra parte, una vez que el propietario o conductor de una moto conoce que situaciones cubre el Seguro Obligatorio de Responsabilidad Civil y sus límites, éste puede optar por incorporar al seguro básico, popularmente conocido como “seguro a terceros”, diferentes coberturas que las entidades aseguradoras ponen a disposición de sus asegurados para así mejorar sus prestaciones.

Al respecto, conviene señalar que en la actualidad, en España, la mayoría de las compañías que comercializan seguros para vehículos de dos ruedas, además de la Responsabilidad Civil Obligatoria, incluyen adicionalmente otras coberturas en sus modalidades más básicas (“Terceros” o “Terceros Básico”). En ese sentido, las dos garantías que más compañías incorporan en esta modalidad de seguro de moto son la Responsabilidad Civil Voluntaria y la Defensa Jurídica y la Reclamación de Daños. Aunque estas coberturas no son las únicas que las entidades aseguradoras contemplan en las modalidades más básicas de sus seguros. Así, aunque dependerá de cada compañía en particular, también incluyen garantías como la Asistencia en Viaje o el Seguro del Conductor, que cubre los gastos de asistencia sanitaria derivados de un accidente de circulación, así como la indemnización por fallecimiento.

La siguiente modalidad de seguro de moto que las entidades aseguradoras suelen ofrecer a sus asegurados es la conocida como “Terceros Ampliado”, en la que como en su propio nombre se indica se incorporan otras coberturas; la inclusión de unas u otras coberturas dependerá de cada entidad aseguradora en particular. Aunque, por lo general, suele tratarse de coberturas de mayor valor, siendo el Robo (con o sin franquicia) y el Incendio (aunque algunas compañías la incluyen en la modalidad básica) las garantías más destacadas. De igual forma, en el “Terceros Ampliado” también tiene cabida la cobertura de Recursos de Multas, así como la Asistencia en Viaje o el Seguro del Conductor,  mencionadas anteriormente. Evidentemente, la decisión del asegurado de  incorporar estas coberturas a su seguro de moto encarecerá el precio con respecto a la modalidad básica.

Por último, las entidades aseguradoras que comercializan seguros de moto ofrecen la modalidad “Todo Riesgo”, sin duda, la más completa de todas. El mayor atractivo de esta modalidad se encuentra en la garantía de Daños Propios, que cubre los daños ocasionados a la moto asegurada como consecuencia de un accidente; además, algunas compañías también se hacen cargo de los daños sufridos en el casco y en la ropa del asegurado. También, en algunas pólizas (dependerá de cada entidad aseguradora en particular), se contempla la posibilidad de disfrutar de una moto de sustitución mientras la del asegurado se encuentra en el taller para ser reparada. De igual forma, el “Todo Riesgo” incluye todas las coberturas ofrecidas por la compañía en el resto de modalidades de seguros de moto que comercializa. Pero, en España, no todas las entidades aseguradoras que operan en el mercado de seguros de moto incluyen esta modalidad entre las que comercializan; eso sí, ofrecen el “Todo Riesgo con Franquicia”, que incorpora las mismas coberturas que el “Todo Riesgo”, salvo que, con relación a la garantía de Daños Propios, en caso de accidente, la cantidad estipulada como franquicia en el contrato de seguro correrá a cargo del asegurado. Finalmente, debido a los riesgos que cubren, ambas modalidades son las más caras del mercado asegurador de motos.