Quizá ya ha llegado el momento de dejar de hacernos los “locos” retrasando la deuda ya que, tarde o temprano, nos tocará a nosotros y, con cierta edad, parece que nos va dando vergüenza decir aquello de “me debes tanto de hace tropecientos siglos de aquella escapada rural…” ¡Seamos adultos, por favor! Aunque sea, un poquito…

Cada mes tenemos un cumpleaños, un nacimiento, una despedida o cualquier fecha señalada digna de celebrar y, seguramente, en tu grupo también sea siempre o casi siempre las mismas personas quien se ocupan. ¿Nos equivocamos? Seguro que no… En todos los grupos se cumplen los siguientes roles:

  • Quien no para de poner cosas absurdas en WhatsApp y luego ni propone ni hace nada en relación al tema a tratar.
  • Quien está por estar y no sale del grupo por vergüenza pero que luego paga sin demoras.
  • Quien no para de mandar, pero no hace nada.
  • Quien es activo, propone y presta ayuda.
  • Quien pringa, o lo que es lo mismo, quien pone todo el dinero a priori. Puede coincidir o no con el/la líder de opinión. Al final, como en todo, alguien tiene que tomar el mando.

Pues bien, estas tres aplicaciones os van a venir de perlas, ¡no habrá escapatoria! Ya que cuando se proponga cualquier gasto para un regalo o comida, ¡se podrá pagar de inmediato! Pago entre amigos sin necesidad de efectivo. Desde luego, cuanto nos alegramos de ser partícipes de todo este desarrollo tecnológico. A veces da miedo, pero otras veces, ¡es pura comodidad!

  • VERSE: la primera, como no, tenía que ser española. Solo necesitas residir en Europa y operar con un teléfono que envíe y reciba mensajes de texto. En la pantalla, dos botones, PAGAR y SOLICITAR. ¿Para qué más?
  • Tilt: aunque nació como una plataforma de crowdfunding durante la crisis (2012) más tarde, sus creadores han añadido la funcionalidad (necesaria) para poder realizar pagos entre amigos. ¡Olé ellos!
  • Settle Up: se pueden crear grupos y la app extrae cuánto dinero debe cada uno al grupo o a una persona en particular. Es perfecto para organizar gastos cuando hay diferentes “frentes abiertos” y, aunque sea una persona la que pague el total, se asegurará de tener todo el dinero antes de comenzar a gastar.

¡Así, las amistades sí pueden ser eternas!