Tener un bebé es uno de los cambios más grandes que pueden ocurrir en tu vida y lamento decirte que los gastos de criar a un niño siempre van en aumento, así que es importante planificar los ahorros del futuro.

 

Los altibajos hormonales producen sentimientos de emoción, ansiedad, nerviosismo, alegría y miedo; pero además de gestionar todas estas emociones, tu economía juega un papel fundamental en la preparación de tu vida para alojar en ella un bebé.

La llegada de un recién nacido puede hacer que incluso los presupuestos familiares más estables se derrumben.

Sin embargo, con un poco de planificación y algunos consejos, se puede minimizar la preocupación de tener un niño si cuentas con un presupuesto limitado.

 

1. Planifica tus finanzas

Una vez asumas tu nueva situación, empieza a planificar tu economía doméstica lo antes posible.

Siéntate y elabora un presupuesto para ver si hay algún cambio que puedas hacer:

-        Reduce el gasto en productos no esenciales

-        Intenta, si es posible, incrementar tus ingresos

-        Compara precios y cambia de operador de telefonía, compañía de electricidad, etc., si te ofrecen mejores condiciones

 

2. Controla tus deudas

¿Tienes deudas que son manejables ahora, pero pueden volverse un lastre cuando tus ingresos vayan dirigidos hacia otro lado?

No lo dejes hasta la llegada del bebé; busca ahora algunos consejos financieros para que puedas comenzar a pensar en cómo organizarlo para intentar estar lo más al día posible en tus finanzas y que más adelante puedas dedicarte a pensar en otras cosas.

Habla con tu empresa sobre la baja por maternidad. En recursos humanos podrán orientarte acerca de la duración de esta, del sueldo que percibirás en cada momento o si hay algún beneficio que te pueda corresponder. Si piensas pedir una excedencia, calcula cómo gestionar el dinero que percibas durante la baja e intenta guardar algo para los meses siguientes, hasta que vuelvas a trabajar. Ya sabes que la excedencia es un permiso voluntario, exento de salario durante el tiempo que decidas no trabajar para quedarse con el bebé.

 

3. Conoce tus derechos

Estos son los beneficios para los nuevos padres que debes conocer:

· Baja por maternidad

Tienes derecho a 16 semanas de baja por maternidad. Las primeras seis debes agotarlas inmediatamente después del parto (o adopción) y el resto, puedes elegir en qué momento quieres disfrutarlas.

 

· Permiso de paternidad

El padre o progenitor distinto de la madre tiene derecho a partir del pasado 1 de enero de 2020 a 12 semanas de permiso; las cuatro primeras las disfrutará inmediatamente tras el parto, para que pueda cumplir con la labor de cuidar tanto del bebé como de la madre.

Ambos podrán beneficiarse de cualquier mejora que haya tenido lugar en su empresa durante su ausencia y tanto en el caso de la madre como del otro progenitor, deberán disfrutar la totalidad de sus permisos antes de que el niño cumpla el primer año.

 

· Permiso por cuidado del lactante

De aplicación hasta que el bebé cumpla 9 meses, consiste en una de las siguientes opciones:

-        Ausentarte de tu puesto de trabajo dos medias horas o una hora seguida

-        Reducción de media hora en la jornada laboral

-        Acumulación en jornadas completas si así figura en la negociación colectiva de tu empresa

Debes avisar de esto a tu empresa con 15 días de antelación y si tu pareja trabaja contigo y solicita las horas de lactancia por el mismo hijo, la empresa tiene el derecho de limitar que los dos se tomen este permiso a la vez, siempre que se pueda justificar el motivo por el que lo deniegan.

 

· Ayudas por nacimiento

Los ayuntamientos de cada vez más municipios ponen a disposición de los nuevos padres ayudas cuando nace su bebé. Pide información en tu ayuntamiento o consulta en su web los requisitos necesarios y cuándo y cómo solicitarlas.

 

· Gastos sanitarios

El servicio nacional de salud cubre todas las revisiones, consultas, vacunas que estén especificadas como obligatorias en el calendario vacunal de tu comunidad autónoma, las urgencias o las hospitalizaciones en caso necesario.

 

4. Controla tus gastos

Con tus amigos y familiares preguntando todo el tiempo cómo van los preparativos, tus hormonas activadas o el síndrome del nido en marcha en las últimas semanas, puede ser difícil controlar tus gastos.

 

Muchas veces nos volvemos locos cuando vemos un montón de cosas a juego, con su combinación de colores perfecta, pero piensa que si empiezas a comprar muy pronto, en pocos meses tendrás mucho más de lo que necesitas.

· No caigas en la equivocación de pensar que tu bebé necesita todo inmediatamente

· Considera varias opciones antes de comprar

· Ahora hay muchas opciones para comprar artículos o ropa de segunda mano, donde encontrarás muchos objetos en perfecto estado; pero si buscas bien, seguramente encuentres incluso artículos a estrenar. Además, siempre puedes pedirle a tus familiares o amigos que te presten algo…

 

Hay muchas webs, aplicaciones gratuitas y foros creados para ayudarte en la tarea de criar a un niño, que te ayudarán y donde encontraréis a más parejas en vuestra situación, lo que hará que os sintáis apoyados, con las que compartir tus dudas y que en muchas ocasiones te arroparán como si fueran tu familia. En ellas encontrarás ideas y consejos para ahorrar dinero durante el embarazo y después.

Otra idea es buscar grupos de padres en tu localidad o lugares cercanos, donde se hagan reuniones para charlar, resolver dudas y que brinden apoyo emocional extra, que, con tanta revolución hormonal, nunca viene mal.

 

5. Piensa en la vuelta al trabajo

Probablemente sea lo último que tengas en mente en este momento, pero cuando se trata de volver al trabajo, es importante considerar todas las opciones. Habla con tu jefe o quien corresponda para saber si la empresa cuenta con una política que favorezca a las familias, si dispones de guardería (o ayuda económica para ella), qué coste os supondrá emplear a una persona que cuide del bebé si elegís esa opción, si te planteas pedir una reducción de jornada, una excedencia o si te compensa más -financieramente- volver al trabajo y dejar al bebé al cuidado de otro, si tenéis familiares o amigos que puedan echar una mano si alguna vez necesitáis que se queden con el peque…

Hay mucho en qué pensar, así que tómate tu tiempo; si quieres, puedes hacer una lista e ir tachando todo aquello que ya tengas organizado, una vez hayas sopesado todas las posibilidades.

 

¡Y, sobre todo, disfrútalo!

Este es el mejor consejo. Tener un bebé es un momento muy feliz y es fundamental que te ocupes de tu bebé, tu salud y vuestro bienestar, antes que nada.

Recuérdate cada día que un bebé necesita en realidad muy poco: un crecimiento saludable y una crianza llena de amor es mucho mejor que tener el último modelo de carrito en el mercado o ropa de los diseñadores más punteros, si vuestras finanzas os pueden llegar a asfixiar.