Ahorrar. Esta gran palabra se convierte en el propósito del Nuevo Año para la mayoría de los adultos.

En un momento de incertidumbre económica como el actual, es muy difícil conseguir asegurarse un dinero que nos sirva de fondo de emergencia sin que se mueva de la cuenta para el mes siguiente. Y es que,  a veces  aunque tengas el pensamiento de ahorrar aparecen esos descuentos tan increíbles en electrodomésticos, ropa, decoración… y ¿Seguros? Que ayudan a menguar el dinero y aparece el riesgo de perder los ahorros.

 

Sí, aunque no lo creas también hay descuentos y magníficas promociones en seguros de ahorro.

 

A la hora de planificar tus finanzas personales, tienes que tener en cuenta que hay más cosas aparte de que guardes el dinero en el banco,  muchas alternativas que nos pueden ayudar, por ejemplo los depósitos bancarios, fondos de inversión o planes de pensiones. Pero además de estas tan conocidas hay otras maneras de poder ahorrar.

 

Una de ellas son los seguros de ahorro, un tipo de producto de ahorro que puede ser muy interesante para muchas personas.

 

 

¿Qué es un seguro de ahorro?

 

Un seguro de ahorro es un producto comercializado por las aseguradoras que ofrece una rentabilidad media anual garantizada al cabo de un periodo de tiempo determinado. El asegurado se compromete a abonar una prima periódica que no podrá rescatar durante el periodo de tiempo estipulado en un contrato.

 

Estas primas se pueden aportar de dos formas:

 

  • Prima única, a través de la cual el asegurado aporta todo el capital desde el inicio del contrato, .

  • Primas periódicas, aportando primas de manera regular: mensualmente, trimestralmente o anualmente.

 

 

¡Pero ojo! Tienes que saber de antemano que un seguro de ahorro no es un depósito.

 

Si que es cierto que un seguro de ahorro comparte algunas de las características de los depósitos a plazo fijo ya que son productos con un vencimiento fijo y con una rentabilidad garantizada. Sin embargo, existen dos grandes diferencias entre ellas bastante notables.

 

1- Los seguros de ahorro no tienen una garantía como los depósitos que están respaldados por el Fondo de Garantía de Depósitos, aunque las aseguradoras suelen añadir un pequeño recargo en las primas anuales que se utiliza para garantizar que, en caso de liquidación, el consorcio pueda asumir las obligaciones de pago.

 

2- Los seguros de ahorro son productos comercializados por aseguradoras, mientras que los depósitos son productos bancarios.

 

 

 

¿Qué tipos de seguros de ahorro existen?

 

En la actualidad, existe un importante número de productos a través de los cuales se materializan los seguros de ahorro.  Hay que tener en cuenta que no todo el mundo tiene el mismo perfil de ahorrador. Las características de cada persona implica unas necesidades diferentes, que hay que valorar y que hacen que un producto de inversión sea o no el adecuado.

 

Por ello tienes que ponerte en manos de profesionales con una dilatada experiencia en el sector, que te ayudarán a tomar tus decisiones.

 

  • Planes Individuales de Ahorro Sistemático (PIAS): es un tipo de seguro de ahorro a largo plazo, a través del cual se garantiza una renta vitalicia al tomador si alcanza la edad estipulada en el contrato. Su principal ventaja es su favorable tratamiento fiscal y su flexibilidad, ya que no es necesario hacer aportaciones siempre.

  • Unit Linked: están considerados como un híbrido entre seguros de ahorro y de inversión, donde el ahorrador designa en qué activos quiere invertir. Ofrecen una mayor capacidad de gestión al titular de la póliza que otros. El tomador asume el riesgo de la inversión.

  • Planes de Previsión Asegurados (PPA): son seguros de ahorro individuales a largo plazo. Su régimen jurídico y fiscal es similar a los planes de pensiones. Este tipo de producto garantiza al titular un tipo de interés y un capital cierto a la fecha de vencimiento de la garantía, que suele coincidir con el inicio de la jubilación del asegurado.

  • Seguros de rentas vitalicias: este producto asegura que el titular recibirá una renta periódica los años que le resten de vida, a partir de un momento determinado. Su cuantía dependerá del capital aportado y de la rentabilidad obtenida.

  • Seguros Individuales de Ahorro a Largo Plazo (SIALP): este tipo de seguros ofrece un tratamiento fiscal favorable si se cumplen las condiciones establecidas. Si el capital no supera los 5.000 € anuales y el plazo es de al menos 5 años, su rescate estará exento de tributación. Además, los SIALP garantizan, al menos, un capital equivalente al 85% de las aportaciones. También se les conoce como Plan de Ahorro 5.

 

 

 

 

¿Cuáles son las verdaderas ventajas fiscales de estos seguros?

 

Los seguros de ahorro son una buena fórmula si deseas ahorrar dinero de forma realista y eficaz con vistas a futuro y hacer que crezcan de forma segura.

 

Una de las características de los seguros de ahorro es que ofrecen una rentabilidad que generalmente suele estar por encima de los depósitos a plazo fijo. Además, dependiendo del tipo de producto contratado, es posible disfrutar de ciertas ventajas fiscales.

Como es el diferimiento fiscal: los  intereses que te paguen por tu seguro de ahorro no se van abonando en tu cuenta bancaria, sino que se acumulan en el capital que estamos constituyendo.

 

Otra de sus ventajas es que una parte del dinero se destina a una póliza que cubre el fallecimiento del asegurado con un capital adicional que aporta la aseguradora a sus beneficiarios. 

 

También hay que destacar la liquidez de los seguros de ahorro. La mayoría de los seguros de ahorro permiten retiradas parciales o totales de tu dinero, antes del plazo prefijado. Gracias a ello puedes utilizar el dinero que vayas ahorrando para cualquier imprevisto.

 

Los seguros de ahorro son una fórmula idónea para aquellas personas que quieran obtener un ahorro garantizado al cabo de un periodo de tiempo determinado, y no les interesa contratar un producto bancario.