Un hábito es algún acto cotidiano que realizamos casi a diario y que a veces ni nos damos cuenta de que lo estamos haciendo. Hay hábitos muy buenos como salir a hacer deporte después del trabajo y hábitos muy malos como el tabaquismo (por cierto, descubre aquí lo que sucede con tu organismo cuando dejas de fumar).

A veces, los hábitos los hemos aprendido de forma innata, pero la mayoría, por ejemplo, comer o desayunar a una determinada hora, o quizá determinadas manías o costumbres de higiene, los hemos ido aprendiendo poco a poco a lo largo de nuestro desarrollo.

Si bien es cierto que hay algunos hábitos, sobre todo las que requieren un esfuerzo, que nos cuesta más adquirir porque nuestra mente es consciente de que vamos a sufrir. Es cierto que ese “sufrimiento” inicial podría terminar pronto, el problema está en los comienzos.

Por ejemplo, nos proponemos montar en bicicleta estática cada tarde al llegar a casa. A diario tienes el aparato reluciente ahí mirándote (y sirviendo de perchero en ocasiones) pero, lo cierto es que nunca te subes o quizá lo haces una vez por semana.

¿Cómo conseguiremos subirnos a la bici hasta que llegue el día que no podamos pasar sin nuestra media hora de pedaleo? O mucho mejor, ¿podría este método ayudarnos a ahorrar dinero cada mes?

El Método Seinfiel puede servirnos de gran ayuda. ¿De qué va? Como curiosidad, cabe destacar que Jerry Seinfield es un humorista estadounidense muy reconocido. ¡Aprendamos algo de él!  Posiblemente sea el método más sencillo del mundo mundial.

  • Paso 1: consigue un calendario vistoso y bonito. Mucho mejor de esos en los que puedes escribir en un recuadro cada día.
  • Paso 2: cuélgalo en un lugar donde sea visible. ¡La cocina siempre es buena opción!
  • Paso 3: al principio fíjate objetivos de obligado cumplimiento sencillos y una vez adquieras la rutina podrás ir añadiendo las actividades más complejas
  • Paso 4: cada noche, tacha en un color vistoso la casilla del día si has realizado todo lo que te has propuesto.

Ni más, ni menos, conforme vayas viendo los días tachados sentirás un gran orgullo y satisfacción. ¡Pura endorfina! Sentirnos útiles también ayuda a mejorar nuestra salud y nuestro estado de ánimo.

PD. HABLANDO DE SALUD, ¿CUÁNTO PAGARÍAS CONTRATANDO UN SEGURO CON NOSOTROS? ¡SORPRÉNDETE AQUÍ!