El camino del emprendedor no es precisamente de rosas. En muchos casos la mayoría de sueños se quedan en un cajón porque no es posible desarrollar una idea de negocio debido a la falta de inversores. Hoy en día, uno de los mayores problemas a los que se enfrentan los autónomos para dar el paso definitivo a la puesta en marcha de un negocio es la falta de recursos económicos.

De hecho, emprender un negocio no es una decisión que se tome a la ligera. Una vez tomas la decisión de lanzarte vienen muchos quebraderos de cabeza, muchas horas de hacer proyectos, planes de negocio y números. Sobre todo, esto último, si nuestra idea necesita de capital y hay que ver si tenemos suficiente para ponerla en marcha. Si las cuentas no salen y se necesita financiación, una buena forma de conseguirla son los préstamos para emprendedores.

Con la crisis la dificultad para conseguir un crédito se agravó y los bancos frenaban en seco la decisión del emprendimiento. De hecho, según revela el último barómetro publicado por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), apenas el 30% de los autónomos solicita financiación. A un 15,6% de los autónomos que solicitaron un préstamo el pasado años les fue denegado, porcentaje que en 2015 era del 36,6% y en diciembre de 2017 del 19,2%.

Opciones de financiación

Microcréditos

Una buena alternativa a la que recurrir son los microcréditos para emprendedores sin aval. Este tipo de producto financiero lo ofrecen las entidades a aquellos emprendedores que no tienen las garantías suficientes para acudir a los bancos tradicionales. Son pequeños créditos que suelen oscilar entre los 10.000€ y los 25.000€.

Para poder solicitar un microcrédito te solicitan documentación como un plan de negocios del proyecto, el cual debe estar desarrollado de manera eficaz, donde se especifique la idea en el organigrama y la estructura financiera. La entidad debe saber los gastos que vas a tener: facturas preforma, costes de personal contratado, costes de las inversiones. Así mismo tiene que conocer de donde vendrán los beneficios, los ingresos, la viabilidad del mismo… todos aquellos datos que sean necesarios para que se vea la viabilidad de tu proyecto.

Préstamos en entidades bancarias

La mayoría de los bancos tienen préstamos para emprendedores específicos. Cada uno tiene sus condiciones, algunos ofrecen un límite máximo para financiarse y otros financian el 100% de la inversión.

El plazo medio de estos préstamos ronda los 5 años. En muchos casos te eliminan las comisiones si contratas con ellos una cuenta de negocios, como la cuenta Expansión Negocios de Banco Sabadell o CX Negocios de Catalunya Caixa.

También existen otros préstamos que incorporan la opción de la carencia. Esto se refiere al periodo en el cual el titular sólo pagará los intereses, y al amortizar el capital, puede ser parcial o total.

Algunos requisitos son los mismos que se le piden a cualquier, como por ejemplo no figurar en una lista de morosos, el nivel de endeudamiento que tendrá si se le concede, o la vinculación que tenga con la entidad. Incluso si ven algún riesgo en la operación, pueden requerir avales personales o un avalista.

Financiación pública

El Gobierno concede ayudas económicas, asesoramiento y bonificaciones a emprendedores para impulsar la creación de empresas y la contratación de profesionales. Existen dos vías:

  1. Enisa. parte del ministerio de industria, comercio y turismo y ofrece préstamos participativos, en los cuales no se solicitan garantías pues la rentabilidad del proyecto aprobado y concedido el préstamo, es garantía suficiente. De hecho, tienen varias líneas de crédito. El de emprendedores tiene como fin dotar de los recursos financieros necesarios a las a pymes (y startups) de reciente constitución creadas por emprendedores, sin límite de edad, para abordar las inversiones que precisa el proyecto empresarial en su fase inicial.
  2. Instrumento Pyme: es un programa financiero que parte de la Comisión Europea destinado únicamente pymes y startups. El proceso de financiación se divide en tres fases: inicialmente se dan 50.000 euros de subvención a fondo perdido para hacer un estudio de viabilidad. Una vez superada la primera fase, se ofrece entre 1 y 3 millones de euros para crear el proyecto. Por último, si tu pyme es todo un éxito tendrás acceso a otros programas de la Comisión Europea.

Préstamos ICO 

Son sistemas de financiación para autónomos y empresas con un competitivo interés y un plazo de hasta 20 años. No difiere demasiado de los préstamos tradicionales otorgados por los bancos, pero, a diferencia de estos, esta forma implica tres partes: el Instituto de Crédito Oficial, la entidad de crédito y el solicitante, que puede ser una pyme, autónomo o incluso un organismo público.

Por un lado, el ICO es el que presta el dinero y pone las condiciones para acceder a él. Por otro, la entidad de crédito es quien analiza la viabilidad del préstamo, gestiona el dinero prestado y asume el riesgo en caso de impago del cliente. Finalmente, el receptor del dinero tiene que devolverlo en el plazo de tiempo estipulado, junto con el interés asociado.

Crowdlending

Es una forma de Crowdfunding o micromecenazgo. Consiste en la financiación a empresas, proyectos o a personas por numerosos inversores, en lugar de un único o un número limitado de inversores. Es un modelo innovador que permite financiarse a través de la comunidad financiera sin acudir a los servicios de un banco u otra entidad financiera tradicional. Para llevarlo a cabo se publican los proyectos en plataformas en las que darse publicidad para que quienes tengan dinero y quieran invertirlo puedan hacerlo sin problemas.

Business angels

O inversor privado, son personas físicas que poseen un amplio conocimiento de determinados sectores y con capacidad de inversión. Estos se dedican a impulsar el desarrollo de proyectos empresariales con alto potencial de crecimiento en sus primeras etapas de vida, aportando capital y valor añadido a la gestión.

Ayudan al emprendedor a cubrir la falta de financiación con que se encuentran en las etapas iniciales (que se asocian a elevados niveles de riesgo y falta de liquidez). Se diferencian por su implicación en la gestión de la empresa.

Venture Capital

Puede traducirse como capital riesgo. Es un tipo de financiación en la que se aporta capital a startups y empresas con un alto potencial de crecimiento y elevados niveles de riesgo a cambio de un porcentaje de la empresa. Suelen estar formadas por varios general y limited partners que se encargan de invertir los fondos con los que cuenta la firma. Estos fondos suelen ser proporcionados por otros inversores (institucionales y no) que buscan una alta rentabilidad, así como también fondos de pensiones, dinero público, etc.