La situación mundial provocada por la crisis del coronavirus es una muestra de la mella que hace el pánico en los inversores que están asustados y temen una pérdida irrecuperable de sus inversiones por culpa del comportamiento de los mercados.

La realidad es que los mercados se pueden calificar como sorprendentes e imprevisibles. Ciertamente no avisan, los mercados cuando menos te lo esperas te pueden dar una sorpresa poco agradable, y es muy habitual observar como los inversores se ven aquejados de histeria con miedo a perder su dinero.

Se puede tener miedo a muchas cosas, pero en este caso un inversor tendrá pánico a la incertidumbre de la bolsa. Y como nadie tiene una bola mágica para adivinar el futuro es imposible saber lo que va a pasar con exactitud. La única herramienta que tienes para intentar predecir el futuro es mirar al pasado y estudiar situaciones similares.

Por eso, si hacemos un análisis de los miedos generados por las diferentes crisis económicas por las que hemos pasado, se pueden asegurar dos realidades:

  1. La economía mundial siempre acaba por recuperarse,
  2. Y que las decisiones sobre una inversión deben tomarse bajo criterios racionales, libres de emociones.

A lo largo de la historia hemos vivido muchas crisis económicas. Si observamos solo las que se han producido desde que hay modelos para medir estas crisis, es decir desde principios del siglo XX, se han vivido todo tipo de situaciones: guerras, recesiones, quiebras, conflictos políticos… A priori todas parecen diferentes, pero tienen un patrón común: han sucedido cuando menos lo esperaban los inversores.

Pero tras esa incertidumbre existe una certeza y es que después de esos periodos de recesión han venido periodos de crecimiento mucho más largos y más intensos que las crisis previas. Y es que la economía tal y como está planteada tiene como fin crecer y siempre lo hace sin importar que empresas o sectores caigan, porque siempre hay otros que se levanten.

La importancia de tomar decisiones racionales

Por lo tanto, para tomar las decisiones adecuadas en la bolsa tienes que moverte por criterios racionales, y la mejor manera de hacerlo es dejarlas en manos de profesionales. No sólo es importante el conocimiento que tienen para actuar, sino que son capaces de tomar distancia y no se dejan llevar por las emociones a la hora de tomar decisiones como harías tú.

De hecho, si la observación nos dice que tras una crisis vendrá una recuperación ¿por qué vas a vender? Un asesor profesional solo verá números y tratará tu inversión con una mente más fría y racional, además, manejará más y mejores datos que el propio inversor minorista.

Ten en cuenta que las noticias, influyen mucho sobre un inversor y afectan a sus emociones. Mucha de la información que generalmente reciben son más opiniones que datos contrastados y objetivos.

Y aunque un gestor podrá equivocarse, es una persona, no una máquina, sus decisiones estarán basadas en datos objetivos, y no en opiniones, que muchas veces son de dudosa fiabilidad o buscan el sensacionalismo.

La toma de decisiones racionales y no sentimentales nos lleva a no cometer la mayor de las equivocaciones en estas situaciones, como estoy perdiendo, me voy y cuando la situación se tranquilice vuelvo a entrar.

Pero estar fuera del mercado en las mejores sesiones de subida significa quedar fuera de la recuperación, y, en definitiva, coger una dinámica errónea que normalmente te hace vender barato y comprar caro.

Te recordamos que en el Departamento de Ahorro e Inversión de El Corte Inglés nos ponemos a tu disposición para presentar los productos que mejor se adaptan a tus intereses. Nuestros expertos financieros son profesionales con una dilatada experiencia en el sector, que te ayudarán a tomar tus decisiones de inversión.