Hace unas décadas únicamente había dos grandes periodos de rebajas durante el año: enero y julio. Con Internet y el auge de las tiendas online cada vez más empresas desestacionalizan los descuentos y los clientes podemos disfrutar de más ofertas durante todo el año. Aun así, las rebajas de invierno y verano siguen siendo las joyas de la corona, aunque, cabe señalar que Black Friday está ganando mucho terreno en apenas unos años.

Antes de salir de compras o de sentarte frente al ordenador en las próximas rebajas de verano deberías realizarte unas preguntas y, como siempre, ¡escribir una lista! No olvides tampoco fijarte un tope para gastar, ¡si lo cumples te sentirás muy bien!

Antes de gastar un solo céntimo pregúntate:

  • ¿Qué he deseado o necesitado durante la temporada pasada de otoño-invierno y por una cosa u otra nunca compré?
  • ¿Lo voy a necesitar también el próximo invierno?
  • ¿Puedo utilizarlo en todas las temporadas? Ejemplo: aquel pañuelo que deseabas las pasadas navidades.
  • ¿Qué nivel de utilidad? Fíjate prioridades, quizá necesitas antes renovar la montura de tus gafas de ver que el famoso pañuelo, ¿o no? Cuestión de prioridades
  • Infórmate los días previos en las tiendas y marcas que te gustan sobre el tipo de rebajas y una vez hayas estudiado el mercado, ¡triunfarás!

No es lo mismo comprar por impulso que comprar con todo bien pensado. Ahorro y satisfacción a partes iguales.  

Antes de hacer el cambio de armario (aunque muchas Comunidades Autónomas ya lo tenéis hecho a estas alturas), ¿qué tienes roto o demasiado usado? ¿Qué básicos vas a necesitar nuevos? Recuerda: abrigo, bolso, traje de chaqueta, camisa blanca, botas y botines…

Nuestro consejo es que realices tus compras de rebajas a través de Internet tranquilamente desde casa. Si no lo haces muy tranquil@ es porque necesitas un seguro de hogar que te de la protección que te falta en tu pequeña fortaleza.