¿Qué es el seguro de caución?
Pólizas
En este artículo podrás informarte acerca de
- ¿Qué cubre y cómo funciona un seguro de caución?
- Ejemplo de seguro de caución
- ¿Para qué sirve un seguro de caución?
- Ventajas de contratar un seguro de caución
- ¿Qué diferencia hay entre un seguro de caución y un aval bancario?
- Seguros de caución:
- Aval bancario:
- ¿Cuánto cuesta un seguro de caución?
- Factores que influyen en el precio
- Tarifas orientativas y duración del contrato
- ¿Se puede desgravar fiscalmente el seguro de caución?
- Seguro de caución vs. otros seguros similares
- Diferencias con el seguro de crédito
- Diferencias con el seguro de Responsabilidad Civil
- ¿Cuál elegir según tu necesidad?
El seguro de caución, también llamado seguro de garantía, es un contrato por el que la aseguradora garantiza resarcir al asegurado por los daños que puedan derivarse si el tomador no cumple con las obligaciones asumidas.
¿Qué cubre y cómo funciona un seguro de caución?
Este tipo de seguros se rige por el artículo 68 de la Ley del Contrato de Seguro, que lo explica diciendo que por este seguro, la compañía de seguros especialista en caución se obliga, si el tomador del seguro incumple sus obligaciones legales o contractuales, a indemnizar al asegurado como resarcimiento por los daños patrimoniales que haya podido sufrir, dentro de unos límites que se establecen en la ley o en el contrato y que el pago hecho por el asegurador deberá serle reembolsado después por el tomador del seguro.
Los seguros de caución también son conocidos como seguros de garantía
Estos seguros se utilizan como garantía de cumplimiento de las obligaciones contraídas. Si el tomador no cumple con lo pactado, será la compañía aseguradora la responsable de indemnizar a la parte perjudicada, siempre dentro de las limitaciones pactadas previamente. Suele verse en el contexto empresarial y no es algo de lo que se haga uso o se relacione con un seguro de hogar o los seguros de coche, por ejemplo.
Ejemplo de seguro de caución
Para aclarar un poco lo que es el seguro de caución, podemos imaginar que Pepe tiene una empresa de servicios y emite una factura a Juan por valor de 1.000 euros. Si Juan es el tomador de un seguro de caución e incumple su obligación de pagar a Pepe, la aseguradora se hará cargo de abonar a Pepe esa cantidad y, con posterioridad, Juan deberá reembolsar a la aseguradora lo abonado. El asegurador se reserva el derecho de actuar contra el tomador si este ha faltado a sus obligaciones con el asegurado por alguna causa imputable.
¿Para qué sirve un seguro de caución?
Ya hemos mencionado anteriormente que es básicamente una garantía de que se va a cumplir el contrato que exista entre el asegurado y el tomador, lo que se conoce como garantía de ejecución, pero existen otras circunstancias por las que puede contratarse:
- Garantía de oferta: ofrece seriedad a la hora de presentar una oferta o licitación, especialmente en subastas y concursos. El importe de la garantía va a cubrir un porcentaje variable del precio final de la obra que sale a concurso.
- Garantía judicial o de calidad: el producto o el servicio que se va a prestar cumplirá con los niveles de calidad necesarios. Se pacta un tiempo determinado y también se indemnizará en caso de defectos de fabricación. También es conocida como garantía de mantenimiento por lo que se suele contratar en obras, gestión o suministros.
- Garantía de tránsito aduanero: suelen exigirla los servicios de aduanas para hacer frente a la deuda tributaria que se originaría si una mercancía que ha sido importada, pero con destino exterior, no llegara a salir del país.
- Garantía de anticipo: es propio de los contratos de obra en los que el contratista recibe un anticipo para comenzar a hacer frente a los gastos. Se garantiza que el dinero se destine al fin para el que fue adelantado.
- Garantía de aplazamiento de impuestos: especialmente indicado para autónomos y Pymes en caso de que necesiten aplazar los impuestos que tienen que pagar por su actividad empresarial.
Según su finalidad las pólizas que se contratan son diversas, pero se agrupan en 2 tipos:
- Pólizas de fianza: a favor de la administración, para depósito de mercancías, por ejemplo.
- Pólizas de garantía: para participar en concursos de contratos de construcción y/o de suministros, así como para responder por compromisos asumidos ante las autoridades aduaneras.
Ventajas de contratar un seguro de caución
Contratar uno de estos seguros tiene muchas ventajas, entre las que encontramos:
- Flexibilidad: las compañías aseguradoras disponen de una amplia oferta de pólizas que se adaptan a las necesidades de los clientes.
- Precio: el seguro de caución cuesta menos que un aval bancario ya que no requiere gastos de estudio, apertura y cancelación.
- Menor riesgo a la hora de buscar financiación: este seguro no se considera como un riesgo en CIRBE (Central de Información de Riesgos del Banco de España), por lo que, a la hora de pedir un crédito en una entidad financiera, la empresa que contrató el seguro no se considera de riesgo.
¿Qué diferencia hay entre un seguro de caución y un aval bancario?
Existen claras diferencias entre un seguro de caución y un aval bancario, aunque la finalidad de ambos es similar. A continuación, se enumeran las principales diferencias:
Seguros de caución:
- El respaldo económico lo proporciona una entidad aseguradora.
- Menor coste.
- No tiene comisiones.
- No cuenta con bienes inmovilizados ni cantidades retenidas.
- No conlleva gastos de notaría.
- No computa en CIRBE.
- Se renueva anualmente y se puede cancelar en cualquier momento.
Aval bancario:
- El avalista es el banco.
- Coste variable en función del importe que se avala.
- Tiene comisiones.
- Para constituir el aval es necesario depositar cierto importe o inmueble.
- Tiene gastos de notaría.
- Computa en CIRBE.
- Hay que liberar el aval para poder cancelarlo.
¿Cuánto cuesta un seguro de caución?
Por lo general, el coste de un seguro de caución en España suele oscilar entre el 1 y el 15 % del importe garantizado. Esa variabilidad depende de cada caso, pero lo concreto es que se paga un porcentaje de lo que se asegure, no una cantidad fija.
Factores que influyen en el precio
- Tipo y sector del contrato: la naturaleza del servicio (licitación pública, suministro, obra, aduanas...) y el sector implicado influyen mucho en la prima.
- Evaluación del riesgo financiero y técnico del tomador: la aseguradora analiza la solvencia y operativa de la empresa o persona antes de fijar el precio.
- Duración y momento del contrato: la prima se adapta al tiempo real de exposición al riesgo, y no hay comisiones ocultas.
- Cobertura solicitada: el porcentaje asegurado (por ejemplo, 3 %, 5 % o más del importe de licitación o contrato) influye directamente en la prima que pagarás.
Tarifas orientativas y duración del contrato
- Orientativamente, como decíamos, una prima entre el 1 y el 15 % del capital asegurado es lo habitual. Un ejemplo práctico: un contrato que requiere una garantía del 5 % sobre 100.000 €, implicaría una prima anual entre 1.000 € (1 %) y 7.500 € (15 %).
- La duración del contrato es clave, ya que se paga únicamente por el periodo en el que hay exposición real, sin comisiones de apertura o cierre.
- Muchas aseguradoras ofrecen tarifas personalizadas o simulaciones rápidas tras analizar tu caso, lo que agiliza el proceso y evita sorpresas.
¿Se puede desgravar fiscalmente el seguro de caución?
En términos sencillos no, el seguro de caución no es deducible fiscalmente en el IRPF ni se puede desgravar como gasto profesional. Aunque pueda tener cierto aire de instrumento empresarial, Hacienda no lo considera como gasto deducible.
El seguro de caución está exento de IVA, pero no es deducible fiscalmente en el IRPF ni como gasto profesional
Por un lado, los seguros en general, y el seguro de caución en particular, están exentos de IVA, lo cual es una ventaja fiscal relevante, aunque no implica deducción en la renta. Además, las deducciones fiscales en materia de seguros se reservan para casos muy concretos, como el seguro de vida ligado a la hipoteca, el seguro de salud para autónomos, o el seguro de Responsabilidad Civil Profesional, siempre si están vinculados directamente a la actividad o a circunstancias específicas.
Seguro de caución vs. otros seguros similares
Recuerda que el seguro de caución garantiza que una de las partes cumpla con sus obligaciones contractuales o legales. Si no lo hace, la aseguradora indemniza al beneficiario (la contraparte) y luego reclama lo pagado al tomador del seguro. Esto lo distingue radicalmente de otras pólizas que protegen al propio tomador o cubren otros riesgos, como impagos de clientes o daños a terceros.
Diferencias con el seguro de crédito
El seguro de crédito protege al tomador frente al impago o a la insolvencia definitiva de sus clientes. Es decir, lo beneficia directamente. En cambio, el seguro de caución protege al beneficiario, que suele ser la contraparte contractual (por ejemplo, una Administración Pública).
Además, el seguro de crédito incluye servicios adicionales como análisis de riesgo y gestión de recobro, mientras que el seguro de caución se concentra en garantizar el cumplimiento sin esos extras. Y, por último, en el seguro de crédito, tomador y asegurado suelen ser la misma persona; en el de caución, siempre son distintos.
Diferencias con el seguro de Responsabilidad Civil
El seguro de Responsabilidad Civil cubre los daños que el asegurado cause a terceros, ya sean personales, materiales o económicos, derivados de su responsabilidad legal.
El seguro de caución, en cambio, no se enfoca en daños, sino en garantizar que se cumplan obligaciones pactadas; solo paga si hay incumplimiento, no por un daño producido.
Además, los asegurados son distintos: en Responsabilidad Civil, el asegurado es quien puede causar daño; en caución, el asegurado es quien debe recibir una prestación o garantía.
¿Cuál elegir según tu necesidad?
- Si necesitas protegerte de impagos de tus clientes (por ejemplo, vendes a crédito), el seguro de crédito es tu opción. Te ayuda no solo a cubrir impagos, sino también a analizarlos y gestionarlos.
- Si tienes que garantizar el cumplimiento de una obligación (como en licitaciones, obras, aduanas, anticipo de fondos, etc.), el seguro de caución es el adecuado: evita avales bancarios y libera tu capacidad financiera.
- Si te preocupa responder por daños a terceros, por ejemplo, en tu actividad profesional o empresarial, entonces el seguro de Responsabilidad Civil es el que necesitas.
En definitiva, el seguro de caución es una herramienta ágil y flexible para garantizar el cumplimiento de obligaciones, diferenciándose claramente de otros seguros. Cada uno cumple un papel distinto: proteger frente a impagos, garantizar contratos o cubrir daños a terceros y por eso, lo importante es analizar la necesidad concreta antes de contratar uno.