¿Qué es un seguro de dependencia?
Pólizas
En este artículo podrás informarte acerca de
- ¿Qué es un seguro de dependencia?
- ¿Qué tipos de seguros de dependencia hay?
- Razones para contratar un seguro de dependencia
- Asegurar tu futuro
- Obtener beneficios fiscales
- Facilitar la vida a amigos y familiares
- ¿Cuánto cuesta un seguro de dependencia?
- Coberturas habituales en un seguro de dependencia
- Alternativas: seguro de vida o de accidentes
El seguro dependencia es una solución aseguradora pensada para quienes necesitan ayuda en su día a día debido a una enfermedad o discapacidad. En este artículo te explicamos qué es un seguro dependencia, sus tipos y los beneficios de contratarlo.
Este es uno de los temas que más dificultades puede conllevar cuando sucede algo como la pérdida de la independencia personal o la posibilidad de perder nuestra autonomía para realizar las actividades más normales de nuestra vida. Las dificultades no son sólo físicas, que pueden ser las que provoquen la pérdida de la autonomía, sino también psicológicas, por el estado de depresión en el que las personas dependientes pueden caer.
Por supuesto, se producen también dificultades económicas, ya que estas personas necesitarán la contratación de una persona que les preste el apoyo del que dependen en cada momento. Para estas situaciones están previstos los seguros de dependencia, íntimamente ligados a los seguros de vida.
¿Qué es un seguro de dependencia?
Estos seguros existen para protegernos de forma personal ante un accidente o una enfermedad que pudiera llevarnos a sufrir una dependencia en alguno de los grados más graves.
Este tipo de seguro te protege ante situaciones graves de invalidez o pérdida de autonomía
Estos seguros se pueden contratar de manera ajena a un seguro de vida, pero es cierto que también hay alguno de estos últimos que incluyen coberturas para el caso de llegar a un estado de dependencia, como es el caso de los seguros de vida que puedes encontrar en Seguros El Corte Inglés, que contemplan la invalidez permanente absoluta.
¿Qué tipos de seguros de dependencia hay?
Para cubrir el riesgo de que una persona no pueda valerse por sí misma a causa de una enfermedad o accidente, existen dos modalidades habituales de seguros:
- Seguro específico de dependencia: pensado de manera exclusiva para este escenario. Permite recibir una prestación económica (en forma de renta periódica o capital único) o bien acceder a determinados servicios de asistencia.
- Seguro de vida con cobertura de dependencia: algunos seguros de vida incluyen la cobertura de invalidez permanente absoluta, que se traduce en una protección efectiva ante casos de dependencia, especialmente si la causa es un accidente.
En pocas palabras, una opción se centra en la dependencia de forma directa y la otra amplía la protección a través de un seguro de vida ya contratado.
Razones para contratar un seguro de dependencia
Contratar un seguro de dependencia es una decisión importante que puede reportarnos beneficios por diversas razones. Cada uno dará más peso a una de ellas, a varias o a todas a la vez, pero lo cierto es que siempre encontrarás una razón por la que te compensa tener un seguro de dependencia o un seguro de vida que contemple esta eventualidad entre sus coberturas, como VidaMovida, el primer seguro que te paga por andar.
Si no habías oído hablar del seguro que te premia por una actividad de casi todos realizamos a diario, puedes comparar entre seguros de vida y ver qué te ofrece este, o cualquiera de los que están a tu disposición.
Asegurar tu futuro
Un seguro de dependencia te da la tranquilidad de saber que, si llega un momento en que no puedas valerte por ti mismo, tendrás un respaldo económico o asistencial. Podrás destinar la prestación a cubrir servicios de ayuda profesional o contratar directamente la asistencia que necesites.
Obtener beneficios fiscales
Además de la seguridad personal, existen beneficios fiscales de un seguro dependencia: puedes acceder a deducciones en el IRPF si se acredita una Dependencia Severa o Gran Dependencia y eres al mismo tiempo tomador, beneficiario y asegurado. También hay ventajas fiscales en determinados seguros de vida asociados a hipotecas anteriores a 2013 o si trabajas como autónomo.
Facilitar la vida a amigos y familiares
Una de las principales razones para contratar un seguro de dependencia es facilitar la vida a familiares con un seguro dependencia, evitando que sean ellos quienes asuman toda la carga de los cuidados. Aunque siempre estarán ahí por cariño, contar con ayuda profesional o con un respaldo económico hace que puedan acompañarte sin que suponga una obligación que condicione su día a día.
¿Cuánto cuesta un seguro de dependencia?
El precio de un seguro de dependencia no es único ni fijo, ya que depende, sobre todo, de la edad de la persona que lo contrata, del capital o renta que quiera asegurar y de si busca una cobertura más básica o más completa. Aun así, hay algunas referencias que ayudan a hacerse una idea bastante realista.
- A los 40 años, el coste anual suele rondar los 250 euros, con un capital asegurado cercano a los 300.000.
- A los 50 años, la prima se sitúa alrededor de los 330 euros al año, aunque en muchos casos se pueden aplicar beneficios fiscales que reducirían el coste real a unos 210 euros.
- A los 65 años, contratar este tipo de póliza puede salir por unos 600 euros al año, con un capital asegurado de 100.000.
- A partir de los 75 años, el precio sube bastante, llegando a superar los 2.900 euros al año en algunos casos, siempre con capitales de cobertura más limitados.
También existen seguros de dependencia que funcionan con una renta mensual garantizada en lugar de un capital. Por ejemplo, una póliza que asegure 1.000 euros al mes en caso de dependencia podría costar alrededor de 80 euros al año si se contrata a la edad de 45 años.
Por tanto, cuanto antes se contrate, más económico resulta. El precio es muy asumible si se hace con cierta antelación (por ejemplo, entre los 40 y 50 años). En cambio, cuanto mayor es la edad de contratación, más elevado se vuelve el coste porque el riesgo para la aseguradora también es mayor.
Coberturas habituales en un seguro de dependencia
El seguro de dependencia contempla varias coberturas, aunque la principal se trata de la percepción de una indemnización cuando, legalmente, se obtiene la declaración del grado de dependencia que se aplique a la persona. Se contempla que esta indemnización se cobre en forma de renta (es decir, en un pago dividido de manera mensual o trimestral), o en forma de capital, recibiendo la cantidad completa. Lo habitual es que se contemple una cantidad para la persona que tiene reconocido el grado dos de dependencia y que dicha cantidad se duplique directamente cuando se trata de una dependencia de grado tres.
Los seguros de dependencia contemplan también coberturas en forma de prestación de servicios, como la necesidad de contratación de una persona para disponer de ayuda a domicilio, el coste de las estancias en centros de residencia o asistenciales, así como servicios de teleasistencia que puedan complementar la ayuda domiciliaria. Hay coberturas adicionales que piensan también en la asistencia familiar, la formación de los cuidadores o la estancia en el extranjero por un periodo de tiempo no superior a un rango de meses que establezca la póliza contratada.
Podemos protegernos de una enfermedad o accidente que nos limita psíquica o físicamente gracias a un seguro de dependencia
Debemos saber que el seguro de dependencia no está pensado para su contratación por personas de edad avanzada; de hecho, las compañías aseguradoras establecen un límite de edad para poder contratar uno de estos seguros. Asimismo, será necesario que aportemos algunos datos sobre nuestra salud, cumplimentar un formulario médico, e informar de las enfermedades que se han sufrido con anterioridad a la contratación. Nos pedirán también datos de nuestras actividades profesionales o de nuestros hobbies, ya que hay determinados deportes de riesgo que quedan fuera de la cobertura de estos seguros de dependencia.
Si contratamos un seguro de dependencia debemos fijarnos tanto en las exclusiones como en los periodos de carencia. Las compañías aseguradoras suelen contemplar periodos de carencia de un año para las situaciones que no se consideren excepcionales, así como aquellas situaciones que se dan como consecuencia de una enfermedad neuronal, psiquiátrica o mental. Y en cuanto a las exclusiones, es habitual que, además de la práctica de deportes de riesgo, las consecuencias que puedan deberse al consumo de alcohol o de drogas se encuentren excluidas de estas pólizas.
Alternativas: seguro de vida o de accidentes
El seguro de dependencia es una opción muy específica, pero no la única. Si buscas otras formas de protección, hay dos alternativas habituales: el seguro de vida y el seguro de accidentes.
Un seguro de vida cubre principalmente el fallecimiento del asegurado, aunque muchos también incluyen la incapacidad permanente o invalidez. Es la opción ideal si lo que quieres es dejar un respaldo económico a tu familia o garantizar unos ingresos en caso de no poder trabajar. Dentro de esta categoría, existen modalidades diferentes:
- Seguro de vida riesgo, más asequible, pensado solo para dar cobertura en caso de fallecimiento o invalidez.
- Seguro de vida ahorro, que combina protección y la posibilidad de acumular capital a largo plazo, algo interesante para planificar tu jubilación.
Si tu prioridad es proteger a los tuyos, un seguro de vida es la elección adecuada.
Por su parte, el seguro de accidentes está diseñado para cubrir consecuencias derivadas de un accidente inesperado, como lesiones graves, invalidez o incluso el fallecimiento. Normalmente ofrece una indemnización económica puntual que puede ayudarte a ti o a tus familiares a afrontar gastos inmediatos y su ventaja principal es que suele ser más económico que un seguro de vida o de dependencia, aunque su cobertura sea más limitada: no protege frente a enfermedades ni frente a la pérdida de autonomía progresiva.
Por eso, el seguro de accidentes puede ser la mejor elección si buscas una cobertura básica, sencilla y asequible para imprevistos concretos, sin necesidad de contratar un producto más amplio. Pero recuerda, aunque ambos pueden servir de alternativa parcial al seguro de dependencia, no lo sustituyen completamente.