Cerrar una terraza: cómo afecta al seguro de hogar y qué debes tener en cuenta
Trucos del Hogar
En este artículo podrás informarte acerca de
- ¿Una terraza cerrada está cubierta por el seguro de hogar?
- Cuándo una terraza puede considerarse parte de la vivienda
- ¿Qué cubre el seguro de hogar en una terraza cerrada?
- Qué pasa si la terraza está abierta o no tiene cierre privativo
- ¿Hay que avisar al seguro si cierras una terraza?
- Riesgos de no actualizar la póliza
- Requisitos legales antes de cerrar una terraza
- Permisos de la comunidad de propietarios
- Normativa municipal y licencias
- Cerramientos sin obra y terrazas acristaladas
Disponer de una vivienda con terraza es un auténtico valor añadido, especialmente demandado en los últimos años. Estos espacios semicubiertos o descubiertos exteriores se han convertido en el objeto de deseo de muchos, utilizándose no solo para disfrutar del aire libre, sino también como nuevas estancias de la casa: despachos para el teletrabajo, salas de lectura o rincones de desayuno.
Para poder aprovechar este espacio durante todo el año, independientemente de la climatología, la opción de instalar un cerramiento cobra mucha fuerza. Sin embargo, antes de dar el paso, es fundamental conocer cómo afecta esta modificación a la póliza del seguro de hogar y qué requisitos legales se deben cumplir.
¿Una terraza cerrada está cubierta por el seguro de hogar?
Al modificar la estructura de una vivienda exterior e incorporarla al habitáculo principal, la consideración que tiene este espacio para la compañía aseguradora cambia por completo.
Cuándo una terraza puede considerarse parte de la vivienda
A ojos de la compañía, un espacio exterior no pasa a considerarse de forma automática como parte de la superficie habitable de la vivienda por el simple hecho de instalar toldos o techarlo.
Para que el seguro proteja la terraza como el resto de la vivienda, el cerramiento debe ser total, permanente y de uso exclusivo.
Para que la terraza adquiera la misma protección que el resto de las habitaciones, las especificaciones técnicas del seguro requieren que el cerramiento sea integral y permanente (es decir, con paredes y techo que configuren un espacio totalmente estanco) y que, además, su uso sea estrictamente privativo y exclusivo de los residentes de la vivienda. Cuando se cumplen estas dos condiciones, el habitáculo deja de ser una zona expuesta al aire libre y se incorpora plenamente a las garantías principales de la póliza, pasando a recibir la consideración de continente o dependencia anexa cerrada.
¿Qué cubre el seguro de hogar en una terraza cerrada?
Cuando la terraza está totalmente cerrada y cuenta con un cierre privativo, los objetos y mobiliario depositados en su interior pasan a estar cubiertos por la garantía de robo bajo la consideración de contenido, siempre en función de la modalidad contratada.
Por ejemplo, muebles de terraza, dispositivos electrónicos de trabajo o elementos decorativos estarían protegidos en caso de una sustracción con fuerza dentro de este espacio. Asimismo, si en la póliza se tiene asegurado el continente, se incluiría la cobertura ante posibles desperfectos estructurales que sufran los cristales o perfiles del cerramiento ante un intento de robo o siniestro similar.
En cualquier caso, si se produce un robo, se trata de un requisito obligatorio interponer una denuncia ante la policía y aportarla debidamente a la aseguradora.
Qué pasa si la terraza está abierta o no tiene cierre privativo
Si la terraza está solo parcialmente cerrada, se mantiene abierta o carece de un sistema de cierre exclusivo, la aseguradora la catalogará legalmente como un espacio exterior.
En este supuesto, los bienes que se dejen en ella no disfrutan de la cobertura completa de robo en el interior de la vivienda, por lo que cualquier sustracción en estos espacios abiertos queda directamente excluida de la póliza o, en su defecto, queda sujeta a límites específicos muy estrictos propios de las terrazas o jardines vallados de uso privativo. Por norma general, aun cumpliendo las exigencias de vallado, la indemnización por los objetos robados en zonas exteriores suele estar limitada al 10% del capital total asegurado para el contenido, estableciéndose además un límite máximo por siniestro que habitualmente ronda los 3.000 euros, dependiendo de la modalidad seleccionada.
¿Hay que avisar al seguro si cierras una terraza?
Sí, avisar al seguro se trata de un paso imprescindible que se debe realizar tan pronto como finalice la instalación del cerramiento.
Riesgos de no actualizar la póliza
El principal riesgo de omitir esta comunicación es incurrir en una situación de infraseguro, ya que, al cerrar la terraza, los metros cuadrados habitables de la vivienda (continente) aumentan y, muy probablemente, también el valor de los bienes que se colocan en su interior (contenido).
Por tanto, si ocurre un siniestro y la compañía no ha sido notificada de esta reforma para ajustar la póliza a la nueva realidad constructiva, la indemnización recibida podría reducirse de manera proporcional o, en el peor de los casos, la aseguradora podría rechazar la cobertura de los daños producidos en dicha zona.
Requisitos legales antes de cerrar una terraza
Llevar a cabo esta mejora no es algo que se pueda decidir de manera unilateral, sino que requiere cumplir una serie de trámites legales y administrativos.
Permisos de la comunidad de propietarios
Antes de iniciar cualquier acción, es obligatorio consultar los estatutos de la comunidad de vecinos, puesto que al tratarse de una obra que, por lo general, modifica la fachada o la estructura del edificio, se encuentra regulada por la Ley de Propiedad Horizontal. El proyecto debe comunicarse previamente al presidente y contar con la aprobación de, al menos, las 3/5 partes de los propietarios del edificio. Quienes deseen oponerse dispondrán de un plazo legal de 30 días para notificarlo.
Normativa municipal y licencias
Una vez obtenido el visto bueno de la comunidad, el siguiente paso es acudir al ayuntamiento correspondiente, ya que las normativas urbanísticas varían notablemente entre municipios. Si la reforma altera la estética de la fachada o incrementa la superficie construida computable, será obligatorio solicitar y obtener la correspondiente licencia municipal de obras para evitar sanciones o expedientes de restitución de la legalidad.
Cerramientos sin obra y terrazas acristaladas
Existen alternativas en el mercado que facilitan el proceso según las características arquitectónicas de la vivienda. Por ejemplo, si el muro existente está elaborado con el mismo ladrillo de la fachada, suele ser más sencillo realizar una instalación de PVC o aluminio ligero sin necesidad de acometer una reforma estructural.
Una de las opciones más extendidas por su limpieza visual son los cerramientos con cortinas de cristal. Estos sistemas se pliegan sobre sí mismos y permiten crear un ambiente estanco cuando se desea sin alterar de forma permanente la estética exterior del edificio, lo que suele reducir significativamente los conflictos estéticos con la comunidad de vecinos.
Antes instalar un cerramiento nos debemos informar en los estatutos de la comunidad de propietarios, los requisitos de cada ayuntamiento y la Ley de Propiedad Horizontal
En cualquier caso, tanto si el cerramiento es fijo como móvil, el resultado final modificará las condiciones de habitabilidad, por lo que revisar y adaptar las coberturas del seguro de hogar seguirá siendo el paso definitivo para garantizar la total tranquilidad de la vivienda. Para encontrar la opción que mejor se ajuste a la nueva realidad de la casa y proteger cada rincón al mejor precio, nuestro comparador de seguros de hogar se convierte en tu herramienta aliada para asegurar que el nuevo espacio esté perfectamente respaldado ante cualquier imprevisto.