Cuando llegan los meses de calor, el habitáculo de un coche puede resultar un infierno. La temperatura en el interior de un vehículo puede aumentar de manera considerable en verano, hasta el punto de que resulte insoportable conducir sin que corra algo de aire en su interior. No poner remedio al calor cuando nos situamos ante el volante puede poner en riesgo nuestra seguridad mientras conducimos.

Es entonces cuando, los que siempre piensan en el ahorro, tienen la duda: ¿cómo consume más el coche, con el aire acondicionado o con las ventanillas abiertas?

Que un coche consume más combustible cuando circula con el aire acondicionado encendido, es algo que todo el mundo sabe. Los sistemas de refrigeración de los coches requieren de un compresor de gas que obtiene su energía del propio motor del vehículo. El motor se esfuerza más cuando ponemos el aire acondicionado y, por lo tanto, gasta más combustible.

Al conducir un coche, según el modelo del que se trate y del sistema de refrigeración con el que cuente, ese gasto podrá variar. Es difícil concretas una cuantía. De hecho, las mejoras tecnológicas de los climatizadores son cada vez mayores y es uno de los retos de los fabricantes para lograr reducir cada vez más su consumo.

Pero también la apertura de las ventanillas mientras conducimos afecta al consumo del coche. El motivo es que la aerodinámica del vehículo se ve, inevitablemente, afectada. El aire dentro del habitáculo a ciertas velocidades, genera una resistencia que provocará que el motor deba esforzarse más.

Ante la evidencia de que ambos métodos para refrigerar el habitáculo de un vehículo, hacen que se consuma más combustible, se han realizado diversos estudios y pruebas con distintos modelos de coches.

Las conclusiones son diversas, pero teniendo en cuenta aquellas pruebas que han contado con modelos de vehículos de características que se adaptan a la media generalizada, en esos casos se ha llegado a la conclusión de que hasta cierta velocidad el consumo del coche es menor con las ventanillas bajadas. A partir de ahí, a medida que se aumente esa velocidad, lo más aconsejable para reducir el consumo del coche, es que se suban las ventanillas y se active el aire acondicionado.

Para conducir seguro de que estamos ahorrando consumo cuando queremos refrigerar el habitáculo de un coche, todo indica que hasta los 100 km/h es mejor bajar las ventanillas, mientras que a partir de 100km/h será el momento de accionar el aire acondicionado.

Artículo patrocinado por Fénix Directo