Etiquetas medioambientales y seguro de coche: cómo pueden influir en tu póliza
Automóvil
En este artículo podrás informarte acerca de
- ¿Qué son las etiquetas medioambientales de la DGT?
- Tipos de etiqueta
- Etiqueta B
- Etiqueta C
- Etiqueta ECO
- Etiqueta CERO
- ¿Qué relación tienen con el seguro de coche?
- Las aseguradoras tienen en cuenta la antigüedad y tipo de motor
- Sin etiqueta y etiqueta B: mayor riesgo de percance
- Seguros específicos para coches con etiqueta ECO y CERO
- ¿El perfil del conductor cambia también con la etiqueta?
Las etiquetas medioambientales de la DGT se han convertido en un elemento clave para la movilidad en las ciudades españolas. Desde el año 2017, millones de conductores españoles han recibido en sus casas las famosas pegatinas que encasillan a su vehículo en un grupo u otro. Las primeras ciudades en adoptar esta medida fueron, no por casualidad, las que mayores niveles de contaminación experimentaban: Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia.
Su impacto es evidente en el acceso a zonas de bajas emisiones, en la circulación diaria y, cada vez más, en aspectos económicos relacionados con el vehículo. Entre ellos, el seguro de coche empieza a verse influido por el tipo de distintivo ambiental, ya que este aporta información relevante sobre la antigüedad, la tecnología y el uso habitual del vehículo.
¿Qué son las etiquetas medioambientales de la DGT?
Las etiquetas medioambientales son distintivos oficiales creados por la Dirección General de Tráfico para clasificar los vehículos según su nivel de emisiones contaminantes. Esta clasificación se basa principalmente en el tipo de motor, el combustible utilizado y el año de matriculación.
Las etiquetas medioambientales identifican el nivel de emisiones y regulan la circulación urbana
Aunque no es obligatorio llevar la pegatina visible en el parabrisas, la DGT recomienda su uso, ya que facilita la identificación del vehículo en controles y restricciones de tráfico, y, además, su función principal es regular la circulación en episodios de alta contaminación y en las zonas de bajas emisiones que ya están implantadas en muchas ciudades.
Tipos de etiqueta
Como ya sabes, los vehículos se clasifican con estos distintivos, lo que permite identificar de forma rápida el impacto ambiental de cada coche y determinar tanto sus restricciones de circulación como algunos aspectos relacionados con su uso y mantenimiento. En la actualidad, existen cuatro tipos de etiquetas oficiales.
Etiqueta B
La etiqueta B, de color amarillo, identifica a los vehículos de gasolina matriculados a partir del año 2000 y a los diésel matriculados desde 2006. También se aplica a vehículos de más de ocho plazas y a vehículos destinados al transporte de mercancías matriculados desde 2005, tanto gasolina como diésel.
Se trata, en general, de vehículos con más años de antigüedad y con tecnologías de motor menos eficientes desde el punto de vista medioambiental. Por este motivo, suelen ser los primeros en verse afectados por restricciones de tráfico en grandes ciudades durante episodios de alta contaminación.
Etiqueta C
La etiqueta C, de color verde, corresponde a vehículos de gasolina matriculados a partir de 2006 y a diésel desde 2014. En el caso de vehículos de transporte de mercancías o de más de ocho plazas, se aplica a los matriculados desde 2014, sean diésel o gasolina.
Estos vehículos cuentan con motores más modernos y con menores emisiones que los identificados con la etiqueta B, y, aunque pueden verse afectados por restricciones en situaciones muy concretas, disfrutan de una mayor libertad de circulación y representan una parte importante del parque móvil actual.
Etiqueta ECO
La etiqueta ECO, de color verde y azul, distingue a los vehículos considerados de bajas emisiones, donde se incluyen los híbridos no enchufables, los híbridos enchufables con autonomía eléctrica limitada y los vehículos que funcionan con gas (GLP o GNC).
Estos coches combinan eficiencia energética con una reducción significativa de emisiones, lo que les permite acceder a ventajas en movilidad urbana, como menos restricciones de circulación o beneficios en estacionamiento regulado en muchas ciudades.
Etiqueta CERO
La etiqueta CERO EMISIONES, de color azul, se asigna a los vehículos con un impacto ambiental mínimo, lo que engloba los vehículos eléctricos de batería (BEV), eléctricos de autonomía extendida (REEV) y a los híbridos enchufables (PHEV) con una autonomía eléctrica elevada.
Son los vehículos con mayor libertad de circulación, incluso en escenarios de máxima restricción, y representan la apuesta más clara por una movilidad sostenible. Además, suelen beneficiarse de incentivos tanto en movilidad urbana como en soluciones de seguro de coche adaptadas a sus características tecnológicas.
¿Qué relación tienen con el seguro de coche?
Las etiquetas medioambientales no determinan directamente el precio de una póliza, pero sí aportan información relevante que las aseguradoras utilizan en su cálculo del riesgo, ya que ciertos factores como la antigüedad del vehículo, la tecnología del motor o el uso habitual están estrechamente ligados al distintivo ambiental.
Las aseguradoras tienen en cuenta la antigüedad y tipo de motor
La antigüedad del vehículo es uno de los elementos básicos si se quiere calcular un seguro de coche. Un vehículo con etiqueta B o sin distintivo suele ser más antiguo, con mayor desgaste mecánico y menor equipamiento de seguridad, lo que puede traducirse en una mayor probabilidad de avería o siniestro. Por el contrario, coches con etiqueta C, ECO o CERO suelen incorporar sistemas de asistencia a la conducción que reducen estos riesgos.
Además, el tipo de motor influye en el coste de reparación y en la disponibilidad de recambios, aspectos que las aseguradoras valoran al establecer las condiciones de la póliza.
Sin etiqueta y etiqueta B: mayor riesgo de percance
Los vehículos más antiguos presentan, de media, un mayor índice de siniestralidad, lo que no significa que no puedan asegurarse, pero sí que, en algunos casos, las primas puedan ser algo más elevadas o que determinadas coberturas estén más limitadas, especialmente si se busca incluir lunas, robo o incendio. Por esta razón, es habitual optar por un seguro de coche a terceros o un seguro a terceros ampliado, ajustando la protección al valor real del vehículo.
Seguros específicos para coches con etiqueta ECO y CERO
Los vehículos con etiqueta ECO y CERO suelen tener un mayor valor de mercado y una tecnología más avanzada, lo que hace recomendable optar por modalidades como el seguro a todo riesgo, ya que su perfil de riesgo suele ser menor. Además, en el mercado asegurador es habitual encontrar algunos seguros que contemplan coberturas y servicios adaptados a este tipo de coches, como la protección de la batería, el cable de carga o una asistencia en carretera especializada y, al comparar seguros de coche, conviene revisar estas coberturas para elegir la opción que mejor se ajuste a las características de tu vehículo.
¿El perfil del conductor cambia también con la etiqueta?
La respuesta es sí, ya que, de forma general, los conductores de vehículos con etiquetas ECO y CERO tienden a realizar un uso más urbano, planificado y eficiente del coche. Este comportamiento se asocia a una menor frecuencia de accidentes y estilo de conducción más conservador, lo que influye positivamente en la valoración del riesgo.
En cambio, los vehículos más antiguos suelen estar asociados a perfiles con menor inversión en el coche y, en algunos casos, a un mantenimiento menos frecuente. Todo ello se refleja en el análisis que realizan las aseguradoras al calcular el precio final del seguro de coche, independientemente de la modalidad de seguro de la que se trate.