Existen infinidad de estudios sobre la agresividad en la conducción y sus causas.

La conducción agresiva de un vehículo en circulación es una de las principales causas de accidentes a nivel mundial, además de las múltiples infracciones que se cometen. Aunque existen personas que, por motivos psicológicos o de personalidad, son más propensas a la irascibilidad, lo cierto es que casi todos nos hemos visto alguna vez enfadados ante el volante de nuestro vehículo. De hecho, lo más preocupante es que cada vez estamos más acostumbrados a observar cada día conductas agresivas por parte de unos conductores hacia otros, siendo situaciones que, de forma peligrosa, comienzan a normalizarse en nuestro subconsciente.

Algunas conductas agresivas en la conducción, que podemos observar a diario y ponen en riesgo la seguridad en la carretera son:

  • Tocar el claxon de manera insistente y prolongada.
  • Gritar a otros conductores.
  • Realizar movimientos y gestos provocativos y atacantes.
  • Realizar adelantamientos y frenazos bruscos.
  • Llamar la atención del vehículo que circula delante cegándolo de manera insistente con las luces.

Pero, ¿a qué se deben estas conductas agresivas? Todos los estudios sobre las causas de la agresividad en la conducción, apuntan hacia la misma dirección. Existen muchos ejemplos de ellos:

  • Desde la DGT (Dirección General de Tráfico) apuntan de manera insistente al estrés y la falta de tiempo en las ciudades como una de las principales causas de una conducta agresiva al volante. También coinciden en sus distintos estudios en que, las distracciones, son otro de los principales factores de riesgo. Cuando increpamos a otro conductor, estamos desatendiendo a nuestra propia conducción, lo cual es muy peligroso.
  • Todos los estudios sobre la agresividad en la conducción y sus causas, coinciden en que el consumo de drogas puede alterar los nervios de un conductor y aumentar su agresividad.
  • Algunos organismos dedicados a estudiar la seguridad de otras empresas, han apuntado al factor psicológico y de personalidad como un multiplicador de riesgo de accidentes en el caso de personas propensas a la ira, a la prepotencia y a la intolerancia con los errores de los demás.
  • Incluso algunas empresas dedicadas a la climatización y aires acondicionados, han realizado estudios sobre la agresividad en la conducción y sus causas, poniendo de manifiesto que, una inadecuada temperatura dentro del habitáculo de nuestro vehículo, puede alterar nuestros nervios y aumentar nuestra ira.

Artículo patrocinado por Fénix Directo