Cáncer de mama: cómo te ayuda el seguro y cómo puedes prevenirlo

Si has padecido o te han diagnosticado un cáncer de mama, en los seguros de salud se contemplan múltiples opciones para ayudarte con las revisiones, pruebas u operaciones a las que debas someterte. Echa una ojeada. Enfermedades

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Ya es una realidad que el cáncer de mama es el segundo tipo de tumor más común en todo el mundo, superado únicamente por el cáncer colo-rectal. Hoy en día se estima que alrededor de un 12% de diagnósticos de cáncer a nivel mundial son de mama.

Pero no todo es negativo; lo verdaderamente importante es que también es el tipo de cáncer con más posibilidades de supervivencia y plena curación, sobre todo si se descubre durante los primeros estadios de la enfermedad, ya que de esta forma dará tiempo a atajar el problema cuanto antes. El tiempo y la prevención son sumamente importantes en este tipo de enfermedades y, aunque no lo son todo, es algo que sí está en nuestras manos

Según la Asociación Española contra el Cáncer, el cáncer de mama en nuestro país tiene una tasa de supervivencia elevada, ya que 90 de cada 100 mujeres siguen doblegando a la enfermedad después de haberse cumplido cinco años de su diagnóstico. Unos datos, cuanto menos, esperanzadores. Es ahí donde reside la insistencia y la necesidad tanto de organismos públicos como de asociaciones y equipos médicos de inculcar a la población, tanto masculina como femenina -pero principalmente femenina- la gran importancia de la prevención y las revisiones periódicas. En estos casos, el diagnóstico precoz siempre será una ventaja a la hora de comenzar a tratar la enfermedad.

Seguros y cáncer de mama

¿Cómo afrontan los seguros de salud este tipo de enfermedades? Aunque a veces vivamos de espaldas a esta dura realidad, el cáncer es una enfermedad que está ahí y que ojalá que no, pero alguna vez en nuestra vida podría golpearnos. Por eso es importante disponer de información para saber cómo afrontarla y cuáles son las herramientas de las que disponemos, sobre todo si tenemos contratado un seguro médico privado.

Según diversos estudios, se estima que alrededor de un 40% de casos de cáncer pueden prevenirse. Esta es una de las razones por la que los seguros de salud hacen grandes esfuerzos relacionados con la prevención y el diagnóstico precoz de enfermedades como, por ejemplo, el cáncer de mama. Aunque dependiendo de la compañía aseguradora con la que se decida contratar la póliza y el tipo de seguro en cuestión puede haber diferencias entre unas y otras, la mayoría de las compañías incluyen coberturas específicas orientadas a las revisiones periódicas (compañías como Adeslas tienen incluidas las revisiones ginecológicas rutinarias, que son tan importantes para poder atajar a tiempo cualquier anomalía detectable) así como diferentes tipos de pruebas para el diagnóstico precoz, segundas valoraciones o pruebas concretas que ayuden a mejorar el diagnóstico.  

La visibilización del cáncer de mama es fundamental para poder tomar conciencia de la importancia de la detección temprana que llevará a un diagnóstico precoz

Hay quienes además de su seguro de salud, deciden contar también con un seguro de vida que, si bien no ofrecería cobertura respecto de la enfermedad, podría ayudar a los beneficiarios en algunos otros casos. Siendo, como queda recogido en líneas anteriores, generalmente optimistas los pronósticos, probablemente no se utilizase en una ocasión como esta, quedando reservado para facilitar momentos futuros a familiares o allegados.

La importancia de la detección precoz

Las mencionadas prestaciones que ofrecen algunas compañías aseguradoras se enmarcan dentro de lo que en la póliza se conoce como medicina preventiva. Algunas de las pruebas más comunes que suelen realizarse de cara a la prevención del cáncer de mama son las mamografías en 3D o la tomosíntesis.

Además, multitud de hospitales privados de España ya cuentan con unidades de mama especializadas en la prevención y, si se da el caso, tratamiento y seguimiento durante esta enfermedad; no solo de cáncer de mama sino también de ovarios, endometrio y cérvix, ya que son patologías que en muchos casos suelen ir de la mano o estar relacionadas. 

La atención psicológica para sobrellevar la noticia y disponer de herramientas para afrontar el proceso también puede estar incluida en determinados seguros de salud, todo dependerá del tipo de póliza y de la compañía elegida. 

Debemos hacer hincapié en la prevención porque está demostrado que, gracias a ella, miles de mujeres se salvan cada año, incluso las que ni siquiera tienen que recibir un tratamiento demasiado agresivo por haber sido diagnosticadas en una etapa muy temprana. En estos casos, se hace más veraz que nunca esa típica frase hecha, “prevenir es curar”.

19 de octubre, Día Mundial del Cáncer de Mama: ¿por qué es tan importante visibilizarlo?

La visibilización de este tipo de patologías es sumamente importante para que el total de la población tome conciencia de las situaciones que viven otras personas y que podrían sucedernos a cualquiera de nosotros. Mujeres de todas las edades y también hombres (ya que este tipo de cáncer también les afecta, constituyendo el 1% de los casos diagnosticados) deben ser conscientes de la importancia de la prevención del cáncer de mama, la auto exploración y de no posponer el momento de pedir una cita con su médico de familia o ginecólogo en cuanto noten algún síntoma que les pueda hacer sospechar, algún bultito que les intranquilice o cualquier percepción diferente respecto a la anterior exploración.

Síntomas del cáncer de mama, ¿cómo detectarlo?

Hay diversos síntomas que nos pueden hacer intuir que algo anómalo empieza a suceder en nuestro cuerpo, siendo los más frecuentes algún cambio en el contorno del pecho o en su tamaño, que aparezca enrojecimiento, alguna pequeña herida, úlcera, hundimiento o un bulto en mama o pezón, que duelan en la palpación o que te encuentres un bultito o nódulo en una axila.

Antes de asustarnos, debemos saber que la gran mayoría de los bultos que aparecen en el pecho tienen carácter benigno y por lo tanto no presentan un riesgo en el corto plazo al no ser cancerosos. Aun así, una vez localizados, no hay que perderlos de vista y debemos realizar con el especialista un seguimiento de los mismos, acudiendo a consulta con la regularidad que este nos recomiende, para poder atacar con rapidez en caso de que alguno de ellos virase hacia el lado negativo. En este caso, la facilidad de acceso a especialistas que aporta un seguro médico puede ser muy útil. 

La facilidad de acceso a especialistas que aporta un seguro médico puede ser de gran utilidad

Por eso, para atajar la enfermedad en los primeros estadios y tener así más posibilidades de vencerla o incluso impedir que se desarrolle, es muy importante la prevención y estar siempre atento a cualquier modificación en nuestra anatomía o cualquier síntoma que notemos.

Tipos de cáncer de mama

Encontramos varias clasificaciones del cáncer de mama, aunque generalmente se engloban en una de estas dos:

  • Dependiendo del tipo de las células que resultan afectadas: los carcinomas, que conforman el mayor número de cánceres de pecho que se diagnostican, son un tipo de tumor originado en las células epiteliales. Si aparecen en las glándulas o conductos que producen o distribuyen la leche en época de lactancia, reciben el nombre de adenocarcinoma.
  • Dependiendo de su extensión: si no se ha dado la propagación de las células tumorales, el cáncer se denominará in situ, un tipo de cáncer de mama que no es invasivo. Si ha comenzado su propagación, corresponderá a la clasificación de infiltrante o invasivo.

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento variará atendiendo al tipo de patología detectada, ya que no todos los cánceres se tratan de igual forma, ni siquiera todos los que afectan a un mismo órgano. Su extensión, su agresividad, el estadio en que sean detectados y el tipo de células que se vean afectadas determinará qué tratamiento debe recibir el paciente, así como su duración. Generalmente se tratan con quimio o radioterapia (o una combinación de ambas), aunque no siempre es la tradicional ya que existe quimioterapia oral, por lo que puede ser esta la opción que más convenga según a qué tipo de tumor nos estemos enfrentando. También puede ocurrir que sea necesaria algún tipo de intervención quirúrgica de menor o mayor envergadura.

¿Cuándo empezar a trabajar después de un cáncer de mama?

Una vez superado el cáncer, habrá que recibir el alta médica y será el especialista quien valore junto al paciente la posibilidad de la reincorporación laboral. Dependerá de cómo haya afectado el tratamiento a la persona, ya que no todo el mundo reacciona de la misma manera ni su cuerpo responde igual a la medicación y por eso, habrá que decidir cuándo y cómo se regresa al trabajo. En cualquier caso, la vuelta debe ser progresiva, sopesando la idea de pedir una reducción de jornada o intentar flexibilizar los horarios.

Ten en cuenta que hay pacientes que pueden incluso trabajar durante parte del tratamiento ya que no se ven demasiado afectados físicamente ni se encuentran mal, aunque todo tiene que ver con el tipo de trabajo que se debe desempeñar y el modo en que el organismo haya reaccionado al tratamiento indicado.

Cada caso es único y debe ser nuestro médico quien nos aconseje acerca de la mejor manera de retomar nuestra vida tal y como la conocíamos, para ir dejando atrás ese paréntesis dedicado a nuestra recuperación.

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