¿Es posible contratar un seguro médico para operarse?
Vida Saludable
En este artículo podrás informarte acerca de
- ¿Es posible hacerse un seguro médico para operarse?
- Dos conceptos claves: preexistencias y carencias
- Preexistencias
- Carencias
- ¿Hay algún seguro médico sin carencias y sin preexistencias?
- ¿Qué seguro médico cubre cirugía y hospitalización?
- ¿Y operaciones urgentes?
- Ejemplos de operaciones cubiertas por un seguro de salud
- ¿Y cuáles no están cubiertas?
Tomar la decisión de contratar un seguro médico para hacerse una intervención quirúrgica es una elección que, efectivamente, puede aportar cierta seguridad económica y tranquilidad psicológica en momentos complicados de salud: la contratación de un seguro médico proporciona un apoyo que abarca desde los gastos de las consultas previas o la cirugía hasta los cuidados postoperatorios.
Cuando consideramos las opciones a nuestra disposición y hacemos una comparativa de seguros de salud es fundamental informarse bien acerca de las coberturas específicas para la intervención que necesitamos, los plazos de espera, los cuadros médicos y si hay algún gasto además de la prima de la póliza, como en los casos de los seguros con copago.
Entender los límites de las coberturas y la posibilidad de que haya preexistencias es fundamental para tomar una decisión correcta. Contratar un seguro médico no solo implica proteger la salud, sino también la economía familiar ante situaciones médicas imprevistas, pero no siempre se puede contratar un seguro médico específicamente para operarnos.
¿Es posible hacerse un seguro médico para operarse?
Hay pocos seguros médicos que cubran una cirugía de una patología que tengas (y conozcas) antes de contratar la póliza. Podrías encontrar condiciones especiales o algún tipo de descuento para llevarla a cabo, pero si tienes un problema en la rodilla, por ejemplo, desde hace tiempo y contratas un seguro de salud para operarte, tu circunstancia será considerada una preexistencia y no cubrirán la cirugía, a no ser que procedas de un seguro de salud anterior con otra compañía.
Contratar un seguro médico con el único objetivo de operarse puede ser arriesgado, ya que nos encontraremos con carencias o preexistencias
Lo más sensato es pensar que debemos contratar nuestro seguro médico mientras estamos bien de salud, ya que estamos reduciendo las posibilidades de no tener coberturas el día que las necesitemos. Si tienes una póliza de salud, podrás operarte de aquello que te preocupe o necesites si llega el momento (siempre que esté dentro de las coberturas marcadas en las condiciones de tu seguro) y además de la operación, tendrás cubierta la hospitalización posterior si no es una cirugía ambulatoria.
Estas son algunas de las ventajas de contratar un seguro médico para operarse con toda garantía, acortando enormemente las listas de espera que, en algunos casos, podrían empeorar nuestro estado en aquellos casos en los que el tiempo juega en nuestra contra.
Además, te da la posibilidad de escoger a tu especialista o cirujano del cuadro médico de tu seguro de salud, eligiendo uno de quien tengas referencias o te de mayor tranquilidad.
Dos conceptos claves: preexistencias y carencias
Estos dos términos deberían sonarte un poco si estás buscando un nuevo seguro de salud o sopesando alternativas para el que ya tienes. Las preexistencias y las carencias deben ser consideradas con atención cuando contratamos un seguro, ya que hay claras condiciones al respecto y no debemos pasarlas por alto para evitar llevarnos una sorpresa (siempre desagradable) en el momento más inoportuno.
Preexistencias
Las preexistencias son las condiciones médicas que se tienen cuando se contrata un seguro de salud. Pueden incluir lesiones, enfermedades crónicas o cualquier otro problema de salud que ya esté presente cuando se va a firmar la póliza. Algunos seguros médicos pueden presentar exclusiones o limitaciones en cuanto a la cobertura de preexistencias, lo que significa que los gastos relacionados con ellas pueden no estar completamente cubiertos o pueden estar sujetos a condiciones específicas.
Es fundamental revisar las cláusulas del seguro para entender cuál es la política de la aseguradora respecto a las preexistencias o si hay algún tipo de tiempo de espera antes de que la cobertura total esté disponible.
Carencias
Las carencias son los conocidos períodos de tiempo que debemos guardar para poder disfrutar completamente de ciertas coberturas de nuestro seguro y es que, durante algún tiempo, determinadas coberturas del seguro no estarán disponibles cuando contratemos la póliza. Estos plazos varían dependiendo del tipo de cobertura del que estemos hablando y de la compañía de seguros, aunque son bastante parecidos en casi todas ellas.
En el contexto de un seguro de salud, las carencias pueden aplicarse a procedimientos específicos, como cirugías programadas, partos, o algunos tratamientos especializados. Durante el periodo de carencia, el asegurado no puede hacer uso de esos servicios concretos, por lo que es esencial comprender y conocer los períodos de carencia al contratar un seguro médico, ya que afectan a la disponibilidad inmediata de ciertas coberturas que quizá sean las que estamos buscando y por las que contratamos ese seguro de salud.
¿Hay algún seguro médico sin carencias y sin preexistencias?
Aunque a más de uno se le habrá ocurrido contratar un seguro estando enfermo, la opción no es la más acertada, ya que se encontrará con los dos escollos que acabamos de explicar. Imagínate la cara que se te puede quedar si contratas un seguro de salud para operarte de algo y te enteras de que no será posible, al considerarse una preexistencia la patología por la que precisas la intervención. O que te urge pasar por el quirófano y resulta que justo esa cirugía tiene una carencia de ocho o diez meses.
Por eso es importante contar con un seguro de salud con y sin copago (por ejemplo) ya antes de ese momento; como venimos diciendo, hay que contratarlo cuando no tenemos ningún problema, para que, si surge en el futuro, no suponga un impedimento el hecho de ser recién asegurados.
Además, una póliza de salud se utiliza siempre, ya que puedes acudir a urgencias, a la consulta de tu médico de familia, acceder a los especialistas con mayor facilidad (y rapidez) o incluso incluir servicios dentales.
Es muy difícil encontrar a alguien que no visite a un médico ni una sola vez en el plazo de un año, y si lo hace y quiere acudir a una consulta privada, puede llegar a pagar un importe considerable dependiendo del especialista al que recurra; si hay que añadir pruebas u hospitalizaciones, será mucho más elevado que la prima anual de un seguro de salud.
¿Qué seguro médico cubre cirugía y hospitalización?
Para poder operarse con el seguro y tener derecho a ingreso hospitalario, hay que acudir a una póliza de asistencia sanitaria completa, como Adeslas Óptima El Corte Inglés. Estas modalidades incluyen, entre otras coberturas, urgencias, hospitalización en habitación individual, intervenciones quirúrgicas, implantes y prótesis, tratamientos especiales (como quimioterapia o láser) o trasplantes de determinados órganos y tejidos, dentro del cuadro médico concertado.
Por su parte,Adeslas Esencial El Corte Inglés es un seguro médico básico de asistencia ambulatoria, pensado para consultas, especialistas, pruebas diagnósticas, rehabilitación, chequeos anuales o asistencia en viaje, pero no va más allá de la atención sin ingreso, es decir, no presta coberturas de hospitalización, cirugías (ni ambulatoria), urgencias, ni ambulancias.
¿Y operaciones urgentes?
Las operaciones urgentes van ligadas a dos piezas clave: que el seguro incluya urgencias médicas y cobertura de hospitalización.
En la gama Adeslas Óptima El Corte Inglés, por ejemplo, las urgencias están incluidas como garantía básica y la hospitalización cubre ingresos por operaciones, tratamientos o urgencias. En esos casos, el seguro asume los gastos de estancia, quirófano, atención médica y cuidados necesarios durante el ingreso, siempre en centros del cuadro médico. Existe además un periodo de carencia para la hospitalización y las intervenciones quirúrgicas (en general, 8 meses), aunque en situaciones de urgencia vital o determinados partos complicados esta carencia no se aplica.
Ejemplos de operaciones cubiertas por un seguro de salud
En un seguro de salud completo como el que comentamos, la cobertura de hospitalización y cirugía permite incluir muchas intervenciones siempre que estén dentro de las prestaciones de la póliza, se realicen con los especialistas del cuadro médico y se respeten las carencias y exclusiones.
Algunos ejemplos claros de actos que pueden quedar cubiertos son:
- Cirugía general y digestiva, como la extirpación de vesícula biliar o la reparación de hernias, cuando son indicadas por un especialista del cuadro médico.
- Cirugía traumatológica y ortopédica, incluidas operaciones con implantes y prótesis internas (por ejemplo, prótesis de rodilla o cadera) que aparezcan recogidas en las condiciones generales.
- Partos y cesáreas en las pólizas que contemplan asistencia al parto, con hospitalización en habitación individual y atención al recién nacido.
- Cirugía bariátrica en pacientes que cumplen los criterios de índice de masa corporal y comorbilidades que se detallan en la póliza.
- Procedimientos oncológicos en régimen de ingreso, como quimioterapia u oncología radioterápica, cuando están incluidos en los tratamientos especiales y se realizan en hospitalización o hospital de día.
- Hemodiálisis para insuficiencia renal aguda o crónica, indicada por un especialista del cuadro médico.
La idea práctica es que, con una póliza como las que puedes encontrar en Seguros El Corte Inglés, puedes afrontar desde intervenciones frecuentes hasta procedimientos complejos, siempre dentro del cuadro médico de Adeslas y atendiendo a las normas de la póliza.
¿Y cuáles no están cubiertas?
Hay dos grandes bloques de situaciones en las que una operación no estaría cubierta:
Por un lado, las exclusiones ligadas al tipo de producto, ya que como has visto, Adeslas Esencial El Corte Inglés, al tratarse de un seguro de asistencia sanitaria ambulatoria, no cubre ninguna operación, aunque se atiendan consultas, pruebas y rehabilitación.
Por otro, incluso en las pólizas completas existen limitaciones y exclusiones habituales, por ejemplo, pueden quedar fuera del seguro:
- Enfermedades o lesiones preexistentes no declaradas en el cuestionario de salud al contratar la póliza.
- Actos que estén dentro de periodos de carencia: por ejemplo, hospitalización y muchas cirugías durante los primeros 8 meses, salvo urgencias vitales o supuestos concretos.
- Ingresos y operaciones derivados deconsumo de alcohol o drogas, lesiones intencionadas, accidentes laborales, deportes de riesgo, tratamientos experimentales o situaciones de catástrofes o pandemias suelen ser exclusiones habituales de la cobertura de hospitalización.
- Determinadas prestaciones que no se cubren como acto médico, pero a las que se puede acceder con precios especiales, como la reproducción asistida, que se ofrece expresamente en esos términos.
Por tanto, aunque sí es posible contratar un seguro médico para operarse a través de Seguros El Corte Inglés, es importante elegir siempre una póliza con hospitalización, urgencias e intervenciones quirúrgicas y revisar bien las carencias y exclusiones para saber qué operaciones concretas quedarían cubiertas en cada caso.