En una casa pueden ocurrir muchos percances que, en ocasiones, son inevitables. Por eso, para vivir tranquilos es muy importante contar con un buen seguro del hogar que nos garantice las coberturas que más se ajusten a nuestro estilo de vida.

Cuando vas a hacer una póliza debes asegurarte de qué alcance tiene el seguro que te ofrecen y tener claro qué situaciones tienen cobertura y cuáles no.

Es importante que te asesoren bien para elegir el producto que mejor se ajuste a tus necesidades y a tu vivienda. De esta forma evitarás acabar pagando de más por servicios o coberturas que no necesitas, pero también para que no pagues de menos y te quedes expuesto ante ciertas situaciones que has dejado descubiertas de protección o infraprotegidas.

Pues bien, una póliza multiriesgo de hogar cubre numerosas situaciones, como pueden ser los daños por agua, por incendio, robo, etc. cuyos daños directos son reparados por la aseguradora.

Fruto de estos daños pueden producirse otros perjuicios indirectos, es decir, no causados por los riesgos cubiertos sino por la imposibilidad de encontrar materiales iguales, o bien por las diferencias que pueden resultar entre las zonas reparadas y las que no resultaron dañadas. Estos se conocen como Daños Estéticos.

Según el último informe elaborado por UNESPA, la Asociación Empresarial del Seguro, “el seguro del hogar y los gremios de reparadores” se revelan las estadísticas sobre las reparaciones de hogar que más realiza el seguro, del cual se extrae que tres cuartas partes de las reparaciones debidas a sucesos inesperados en la vivienda corren por cuenta de un contrato de seguro.

Estos datos demuestran que más de la mitad de los desperfectos que reparan las compañías aseguradoras se deben mayoritariamente a daños por agua (en un 53% de casos), seguidos de rotura de cristales (20%) y las averías por daños eléctricos (12%).

Es más, en cuatro de cada diez ocasiones en las que una aseguradora tiene que requerir los servicios de un reparador, este suele ser un fontanero. Los fontaneros son, de largo, el gremio de reparadores que más necesitan las casas.

En el caso de los siniestros que requieren de la mano de obra de dos o más reparadores, la opción más habitual es la de albañiles, fontaneros y pintores, así como un fontanero combinándose con un pintor.

Ponte que ha habido una rotura de agua en la vivienda que ha ocasionado daños en el parqué. La compañía repara la zona dañada, pero va a quedar una gran diferencia entre la zona reparada y el resto de la estancia. Aquí es donde entra en juego la cobertura de daños estéticos del continente.

En ocasiones esta cobertura requiere su contratación específica y, generalmente, tiene un límite económico que vendrá detallado en la póliza. Su objetivo es que el daño producido por un siniestro no altere la unidad estética del bien afectado. Es decir que se guarde una uniformidad entre el material usado o zona reparada y el que previamente existía.

Tener contratado este tipo de cobertura es muy interesante ya que un siniestro en nuestra vivienda puede resultar muy costoso, especialmente si los daños producidos han roto la unidad estética de una estancia. El coste dejar todo como estaba puede ser muy elevado y disponer de esta garantía nos ayudará a reducirlo o eliminarlo.

Para que te hagas una idea más concreta de las características y circunstancias referidas a la cobertura de Daños Estéticos del seguro de hogar podemos destacar varias:

  • Esta cobertura por daños estéticos puede hacer sobre Continente y sobre Contenido de la vivienda asegurada.
  • Para que se active dicha cobertura tiene que darse previamente un siniestro en el hogar que esté cubierto por la póliza, como el daño por el agua, el incendio…
  • Generalmente esta cobertura se refiere a las estancias de la vivienda afectadas por el siniestro, no siendo extensible a otras que no hubieran resultado dañadas, aunque no existan puertas u otras delimitaciones entre una y otra estancia.
  • Se encuentra limitada económicamente al capital máximo establecido en las Condiciones Particulares de la póliza.