Ya tienes el modelo de coche elegido, tus hijos ya tienen carnet de conducir y en casa necesitáis un automóvil más para cubrir vuestras necesidades. Hasta ahí todo estupendo pero, ¿estás dudando qué seguro de coche elegir? ¿Por qué deberías elegir un seguro de coche a todo riesgo? Te contamos de qué se trata y cuáles son sus beneficios.

Un seguro a todo riesgo es la única modalidad de seguros que ampara cualquier daño accidental que sufra tu vehículo, excepto aquello que esté expresamente excluido, incluso en el caso de que la culpa del suceso sea tuya.

Existen dos tipos de seguro a todo riesgo:

  • Con Franquicia: Aunque las coberturas son las mismas, permite abaratar la prima asumiendo el Asegurado parte del “riesgo”. Por ejemplo: supongamos que contratas un seguro a todo riesgo con franquicia de 180€ y un día, aparcando el vehículo, rozas el lateral con una columna del garaje. El coste del arreglo asciende a 1.100€, por lo que tú pagarás los primeros 180€ y el seguro se hará cargo del resto. Resumiendo, siempre que tú seas el culpable del siniestro o un tercero no identificado, el seguro se hará cargo de la diferencia entre el coste de la reparación y tu franquicia. Si el culpable es un tercero identificado, su seguro se hará cargo de la reparación o indemnización, sin que tú tengas que pagar el importe de la franquicia.
  • Sin Franquicia: Siguiendo con el ejemplo anterior, si contratas un seguro a todo riesgo sin franquicia, sería el seguro quien asumiría íntegramente los 1.100€ del arreglo.

¿Qué coberturas se incluyen en un seguro a todo riesgo?

La modalidad de seguro a todo riesgo es la más amplia de las que es posible contratar en un seguro de autos y, aunque cada Compañía Aseguradora establece en sus pólizas las garantías que incluye, lo normal es:

  • Responsabilidad civil obligatoria (por ley).
  • Responsabilidad civil voluntaria.
  • Rotura de lunas.
  • Robo.
  • Incendio.
  • Otros daños sufridos por el coche, seamos o no culpables.
  • Seguro de accidentes para el conductor.
  • Gastos de reclamación de daños.
  • Gastos de defensa jurídica ante, por ejemplo, denuncias.
  • Asistencia en viaje.

¿Cuándo es recomendable contratar un seguro a todo riesgo?

Dependerá del vehículo y la aversión al riesgo que tenga el propietario del vehículo.

Es decir, la modalidad a todo riesgo es especialmente recomendable en coches nuevos o de kilómetro cero hasta, por lo menos, los 5 ó 6 primeros años desde la compra, ya que es la época en la que el coche tiene un mayor valor, a partir de ese punto la depreciación del coche puede ser tan alta que deje de ser rentable seguir pagando un seguro a todo riesgo.

Por otro lado, si eres una persona a la que le gusta tener el coche siempre en perfectas condiciones y prefieres pagar un precio más alto con tal de poder dar un parte al seguro para que te reparen cualquier roce que sufra el vehículo, asegurar el vehículo a todo riesgo puede ser la mejor opción.

En cualquier caso, te ayudamos a encontrar la modalidad que mejor se adapte a tus necesidades y a calcular el precio de tu seguro.