Cuando llegan los meses de calor, las alfombras estorban en las casas. Ahora que es la época de guardarlas, existen unos pequeños trucos, que harán que se puedan conservar en perfectas condiciones, hasta que otra vez haya que ponerlas.

El momento de quitar las alfombras, también, es el momento ideal para hacer esa limpieza anual, que tanto agradecen. Lo primero que hay que comprobar es la resistencia de los colores a altas temperaturas, que vendrá indicado en una parte poco visible de la alfombra, y usar el nivel de vapor al mínimo. Antes de limpiar con vapor, es muy importante aspirar primero los pelos y el polvo. Después, activar el vapor con la función aspiración simultáneamente.

Las alfombras grandes se guardan enrolladas, nunca dobladas. Doblarla puede causar arrugas o marcas permanentes en la alfombra. El truco para enrollarla bien es utilizar una sábana vieja, que se ha de extender sobre el suelo y sobre ella, la alfombra. La alfombra debe quedar en el centro de la sábana y dejar que sobren unos 30 cm de sábana en todo el perímetro de la alfombra. Después, se enrollan. La sábana, que sobre a lo largo, se dobla hacia dentro. La sábana que sobre arriba y abajo se anuda con cuerda fina como si fuera un envoltorio de caramelo. Por último, se sujeta el rollo atando cuerdas o utilizando cinta de embalar.

Para aislarla aún más del polvo y la humedad, se puede guardar en una bolsa de plástico o de tela. Siempre que se pueda, hay que guardar la alfombra en horizontal, sin colocar nada encima de ella. Y de manera opcional, antes de enrollarla se pueden repartir unas bolas de naftalina y unas hojas de laurel en la superficie de la alfombra.

Los cuidados el resto del año, cuando se utilizan las alfombras, son muy sencillos:

  • Para quitar el polvo, aspirar regularmente.
  • Para eliminar los malos olores, espolvorear bicarbonato sobre toda la alfombra y pasar a continuación la aspiradora.
  • Si las patas de los muebles han hundido el pelo de la alfombra, el truco infalible para que recupere su forma es colocar en esa zona hundida un cubito de hielo durante unos minutos.
  • Si la alfombra está en una zona de mucho paso, se recomienda rotar la alfombra 2-3 veces al año, para que el desgaste sea similar.
  • Para quitar las manchas, hay que empezar desde el borde de la misma y continuar hacia el interior. Si hay que utilizar agua para limpiar la mancha, conviene secarla bien. Un truco para que el secado sea perfecto y el agua sobrante desaparezca: colocar una toalla debajo de la zona manchada. Las manchas más habituales se quitan con un cepillo en agua con vinagre o bien en agua con un poco de amoniaco.