Quizás te estés planteando la opción de tener un hijo. En este punto empiezan a surgir muchas dudas en una pareja sobre la fertilidad y como ayudar a que el proceso sea lo más exitoso posible y en el menor tiempo posible.

Hay múltiples factores que intervienen en el proceso de fecundación de un óvulo. Existen factores físicos y psicológicos, entre ellos, la edad y el estilo de vida, que son dos de los más importantes. Asimismo, la alimentación es otro factor que también puede facilitar el camino hacia la maternidad o entorpecerlo, y tu sin saberlo.

Según las estadísticas, un 15 % de las parejas españolas en edad fértil tienen problemas para tener hijos. Y en este porcentaje los motivos se reparten por igual entre hombre y mujeres: el 50% de las causas corresponden a problemas en el hombre y el otro 50% en la mujer.

Por este motivo, y para favorecer tu fertilidad y ayudar al proceso de concepción te contamos una serie de alimentos que no pueden faltar en tu cesta de la compra.

Espinacas

Esta verdura, aunque te ayuda cualquier tipo de hoja verde, son las más ricas en ácido fólico. Esta vitamina del grupo B es fundamental antes y durante el embarazo porque previene defectos en el tubo neural del bebé e interviene en la formación de glóbulos rojos. Para que sea efectivo, consume un puñado de hojas frescas, solas o en ensalada al menos tres veces a la semana.

Nueces

Muchas veces hemos hablado de los múltiples beneficios de los frutos secos, en especial de las nueces. Tanto éstas, como algunas semillas como las de lino, cáñamo o de chía, son fuente natural de ácidos grasos omega-3. Por si no lo sabias, estos nutrientes son muy necesarios para la óptima maduración del óvulo y, después, para el desarrollo del cerebro y la retina del feto. Puedes incluirlas en tu alimentación en las ensaladas, o como snack entre horas.

Moras y arándanos

Este tipo de alimentos ricos en antioxidantes. Los frutos rojos silvestres forman parte de un grupo de alimentos especialmente ricos en este tipo de sustancia, que protegen a las células de los daños producidos por radicales libres en el ADN y las mitocondrias. Puedes introducirlos en tu dieta de muchas maneras, en ensalada, como postre, en yogur, o con avena.

Pimientos rojos

Seguro que no sabias que esta hortaliza es la que más vitamina C tiene de todos los alimentos. Por cada 100 g de pimiento rojo, posee casi 3 veces más vitamina C (139 mg) que una naranja (50 mg). Pues bien, esta sustancia es muy importante para nuestra salud porque interviene en la formación de tejidos, facilita la absorción del hierro y multiplica la eficacia de la vitamina E, que es muy importante en la reproducción.

Aceite de oliva

Ya sabemos que este oro líquido es un complemento ideal en nuestra dieta, pero es que además es buena fomentar la fertilidad tanto para él, como para ella. Esto se debe porque la vitamina E mejora la motilidad de los espermatozoides, y también es fundamental para el aparato reproductor femenino.

También son fuente de vitamina E los aceites de semillas, como el de oliva, así como las almendras y las nueces, antes mencionadas.

Pipas de girasol

Las pipas nos encantan y sus semillas, son ideales para darle un toque a tus platos y puedes introducirlos en tus ensaladas y sopas. Proporcionan 36 mg de vitamina E, fundamental para el buen funcionamiento del sistema hormonal y del aparato reproductor.

Tan importante es la vitamina E, que según afirma un estudio realizado en el College of Public Health and Human Sciences de la Universidad de Oregon (Estados Unidos) consumir poca vitamina E puede provocar un aumento de las infecciones, asma y retraso del crecimiento en los niños.

Zanahorias y naranjas

Estos dos alimentos tan característicos por su color naranja, contienen vitamina A que protege las células del aparato reproductor masculino del envejecimiento prematuro. Además, ayuda en la formación de esteroides, que componen la progesterona, por lo que el consumo de estos dos alimentos es fundamental para la dieta del hombre.

Cacahuetes

Lo que convierte a los cacahuetes un alimento que favorece a la fertilidad es su contenido en folatos y zinc, un mineral esencial que regula los sistemas reproductores tanto masculino como femenino. Aunque normalmente los comemos como un snack, también puedes probar a añadirlos picados en una ensalada o darle un toque crujiente a un wok de verduras.