Reemplazar tu colchón puede llegar a ser agotador. Pasearse por tiendas, navegar por la web, debatirse entre la espuma, el látex o los muelles y decidir cuánto gastar puede hacer que lo único que queramos sea tumbarnos en uno de ellos y olvidarnos del mundo.

En lugar de esto, vamos a apartar el estrés y seguir unos consejos para facilitarnos la labor:

 

¿Dónde comprarnos un colchón?

Llegar a una tienda y tumbarse en los colchones expuestos ya no es el único camino para hacernos con uno nuevo para nuestro dormitorio. Las empresas de colchones han ganado miles de clientes haciendo cómodos envíos y ofreciendo periodos de prueba gratuitos, tras los que puedes devolver la mercancía si no estás totalmente satisfecho. Pero la compra online no vale para todos…

 

Compra en la tienda si ...

Sigue la vía tradicional si quieres “sentir” antes de comprar. En una tienda de colchones, elige el momento adecuado y aprovecha las rebajas o no temas negociar con el vendedor. Muchas veces el material de exposición tiene precios realmente ventajosos. La mayoría de las tiendas también te ofrecerán la retirada de tu colchón actual. La desventaja es que es más difícil o tedioso comparar precios para saber si estamos consiguiendo una buena oferta. Un error es acelerar la decisión tumbándose rápidamente en muchos colchones diferentes para encontrar en el que te sientas mejor. Si vas a invertir en un colchón, tómate tu tiempo -por lo menos 10 minutos en cada uno- y asegúrate de que estás realmente cómodo.

 

Compra online si ...

Esta nueva opción es una excelente alternativa si no te apetece ir de tienda en tienda gastando tu tiempo. Estos colchones generalmente llegan a la puerta de tu casa en unos pocos días e incluyen envío gratis y una garantía de devolución del dinero, incluso si simplemente no te gusta el colchón, por lo que existe un riesgo mínimo. En la web, el precio suele ser definitivo y no puedes pedir que te lo rebajen, pero te ahorras los márgenes de ganancia que normalmente tienen por venderse en una tienda física. Las desventajas son que normalmente tienes que arreglártelas para decidirte por uno tú solito y lidiar con deshacerte de tu viejo colchón.

 

De cualquier manera, nunca olvides preguntar por la política de devoluciones. Si no estás contento con tu elección es posible que puedas conseguir un reembolso parcial si lo compraste en una tienda, pero las empresas web a veces lo recogen otra vez y te devuelven el 100% del dinero. Asegúrate de poder probar el colchón durante un mes sin compromiso; de esta manera, puedes pensártelo bien antes de tomar una decisión.

 

¿Cómo elegir tu colchón perfecto? 

Hay varios tipos de colchones: de muelles, de espuma, de látex, viscoelásticos, de agua... No hay un material "correcto" para elegir, pero en general, los que duermen de lado necesitarán un colchón más suave, los que duermen boca abajo necesitan uno firme y los que duermen boca arriba se encuentran en algún punto intermedio. Más allá de los tipos de colchones y la firmeza, hay que pensar en algún otro factor.

 

-Si te gusta una cama “para rebotar”

Los tradicionales colchones de muelles tienen esa sensación familiar de rebote y suelen ser más firmes. Las bobinas interconectadas son extra duraderas, pero las bobinas individuales ensacadas, cada una cubierta con tela, reducen e incluso eliminan el “efecto dominó” que sucede cuando alguien se mueve en un lado de la cama.

 

-Si prefieres una base más firme

Las opciones de viscoelástica tienen menos “efecto rebote” y ofrecen más alivio de la presión. Para determinar la calidad, hay que observar la densidad y el grosor de la espuma, lo que determinará cuánto te “hundirás”. Los colchones más modernos generalmente usan varias capas diferentes de espuma, con las más pesadas en la parte inferior para brindar soporte y las más livianas en la parte superior para dar mayor comodidad.

 

-Si lo quieres con topper

Los colchones de muelles suelen tener una capa exterior de relleno de fibra o de espuma, cubierta con un tejido acolchado. Pero no te dejes confundir por una capa de aspecto lujoso y grueso, ya que con el tiempo puede apelmazarse. A menudo, es mejor elegir un colchón más firme y bien acolchado y añadir un topper (algunos lo llevan cosido al propio colchón).

 

-Si duermes de lado

Querrás una superficie que soporte el peso de tu cuerpo y se adapte a tus formas. Los muelles pueden aliviar más la presión que algunos colchones de espuma o látex, pero un colchón de espuma suave o uno con puntos de alivio de presión incorporados en la zona de los hombros y las caderas también puede funcionar para quienes duermen de lado.

 

-Si duermes boca abajo

Lo último que probablemente quiera una persona que duerme boca abajo es una espuma viscoelástica envolvente: se sentiría asfixiado. En cambio, una cama más firme le proporcionará un mejor apoyo.

 

-Si duermes boca arriba

Querrás algo intermedio: una superficie que soporte, pero que tenga algo de elasticidad para que tu columna se mantenga en una línea saludable. En este caso, prácticamente podrías optar por cualquier colchón, así que tendrás que jugar a la princesa y el guisante para elegir el que más te guste.

 

-Si tu pareja da vueltas y vueltas toda la noche

En este caso, deberías pensar en un colchón de muelles individuales ensacados, uno de espuma viscoelástica, de látex o un colchón de aire de doble cámara. Cualquier elección de firmeza media tendrá un buen "aislamiento de movimiento". Pero recuerda, estos modelos podrían ser menos cómodos si duermes con un compañero inquieto…

 

-Si tus preferencias y las de tu pareja no coinciden 

Los colchones de aire con cámaras dobles pueden ayudar, pero quieres ir un poco más allá, hay empresas que personalizan cada lado del colchón con las preferencias de cada uno.

 

-Si tienes mucho calor

Si eres de los que pasas calor en la cama, no querrás ni pensar en todas las capas (protectores, topper acolchados, etc.) que van encima del colchón. Además, la espuma o el látex pueden retener el calor corporal, especialmente si son muy suaves y gran parte de tu cuerpo se hunde. La tecnología más novedosa ayuda a minimizar este problema y siempre puedes usar alguna de los nuevos aparatos que ofrecen enfriar tu lecho o cubrecamas y sábanas que proporcionan los mismos beneficios.

 

-Si padeces alergias

La espuma y el látex son generalmente antimicrobianos y resistentes a los ácaros del polvo y al moho. Si optas por uno de muelles o de aire, cubiertos con rellenos de fibra, asegúrate de colocarle una cubierta resistente a los alérgenos para mantener a raya a aquellos agentes que puedan molestarte.

 

-Si tienes dolor de espalda

La espuma viscoelástica o el látex son mejores para las personas con dolor de espalda, ya que se amoldan al cuerpo y dan un apoyo muy importante.

 

Y si no puedes decidirte o no sabes qué es lo que más te importa.

Casi todos los fabricantes hacen colchones de estilo híbrido que combinan la flotabilidad de un núcleo de muelles con el aislamiento de movimientos de la espuma viscoelástica. Es la mejor opción, combinación de ambos mundos que puede acabar con muchas discusiones de pareja con diferentes estilos de dormir.

 

¿Cómo y cuándo reemplazar tu colchón?

Deberíamos renovar el colchón tras un máximo de 10 años como regla general. Sin embargo, debes decidir cuándo es el momento de reemplazar tu colchón basándote en otros signos de advertencia. ¿Te despiertas dolorido? ¿Tu colchón parece estar abultado? ¿Duermes mejor en otros colchones que en el tuyo? Todas estas son señales de que es hora de ir de compras.