Sin profundizar demasiado, creemos que, si no se abusa, las extraescolares suponen una serie de actividades muy enriquecedoras para los niños. Hay infinidad de tipologías y, adaptando la elección a nuestro estilo de vida y a los gustos y preferencias del niño, las clases serán un éxito.

Vale que en el colegio se estudia mucho y, además, la mayoría de profes (de momento) envía muchos deberes para practicar en casa. Pero, en este caso, las extraescolares pueden ir dirigidas a una faceta más deportiva o inclusive, para hacer los deberes que han mandado en clase a modo de refuerzo. 

Lo que no podemos hacer, como padres, ¡es abusar de estas actividades para tener a los niños “entretenidos!” mientras estamos fuera o en el trabajo. De esta forma, podemos conseguir que su atención en el colegio disminuya y que estén saturados o cansados. Inclusive pueden llegar a padecer ansiedad. Eso no lo queremos para ellos. La clave está en hablarlo conjuntamente y valorar alternativas dependiendo de elementos como:

  • Gustos del niño/a
  • Disponibilidad para poder llevarle
  • Horario
  • Distancia a casa
  • ¿Con amigos o en solitario para hacer nuevos?
  • Forma física, es buen momento para practicar un extra de deporte.
  • ¿Necesitas refuerzo de alguna asignatura?
  • ¿En qué va a beneficiarte? Por ejemplo, en mejorar los idiomas, en llegar a casa con todos los deberes hechos, en practicar más deporte…

Nuestra misión es la de escuchar y aconsejar, pero nunca imponer. De esta forma, nos aseguraremos que los peques acudan motivados y, además, se sentirán valorados ya que notarán que confiamos de su elección.

Según los expertos, con dos o tres tardes a la semana es suficiente. Así, podrán alternar con los estudios (que es lo verdaderamente importante) y, además, tener tiempo para jugar porque eso también es obligatorio. ¡Los niños deben jugar cada día!