En los últimos años las tendencias por comer sano e incluso por los alimentos vegetarianos se ha incrementado. Y es que cada vez hay más gente que se preocupa por lo que come y de donde proviene.

Según el un informe realizado por la consultora Lantern, España se sitúa ya entre los 10 países donde más gente se decanta por una alimentación fundamentalmente vegetal.

De hecho, son las mujeres las que más eligen este tipo de alimentación y la razón que alegan principalmente es por salud, aunque también se esgrimen argumentos medioambientales o de protección animal.

Y entre estas tendencias ha surgido una nueva dieta que está entre las últimas tendencias, la flexitariana, que es una propuesta más equilibradas para tener una alimentación saludable y más completa.

En que consiste una dieta flexitariana

La base del éxito de este tipo de propuesta alimenticia es que se basa en una dieta vegetariana combinada con un bajo consumo de productos de origen animal. Se denomina de esta manera porque es la combinación de la palabra "flexible" con "vegetariana". Es decir, sería una dieta vegetariana flexible porque en ella no se restringen por completo los productos animales, aunque productos que se consuman tienen que ser procedentes de crianza ecológica y de pesca sostenible.

La dieta flexitariana es una buena opción para aquellas personas que deseen disminuir el consumo de carne en su alimentación pero que no pretenden imponerselo como una prohibición.

Además, puede ser un primer paso para aquellos a los que les gustaría acabar siendo vegetarianos o veganos, pero que no se atreven a dejar de forma radical el consumo de carnes y pescados.

Por ejemplo, un flexitariano puede estar dos o tres días enteros sin probar un alimento de origen animal, pero un vegano un vegano va mucho más allá. Estos últimos no solo excluyen la carne, el pescado o los huevos, sino que también descartan todos aquellos productos que impliquen un proceso animal, como la miel, por ejemplo.

Además, el veganismo no es sólo una dieta, es una filosofía de vida. Los que lo practican tiene máximo respeto por los animales y el medio ambiente, por lo que tampoco utilizan prendas que provengan de tejidos de origen animal, como zapatos de piel, chaquetas de cuero, etc.

Que se come en la dieta flexitariana

Una dieta flexitariana se compone principalmente de hortalizas y verduras, y se combinan con legumbres, germinados, frutos secos, cereales integrales, tubérculos, algas o semillas.

De forma habitual se pueden tomar también huevos y lácteos, y puntualmente se suele incluir pescado, marisco o carne. Eso sí, se consumen como un complemento a los vegetales y no como ingrediente principal del plato.

La diferencia fundamental del flexitariano es que no se siente culpable cuando, en ocasiones come carne, como por motivos sociales, algo que nunca haría un vegetariano. Simplemente come poca carne por una cuestión de salud, entre otras razones, pero no supone ninguna transgresión en su vida cuando se alimenta de productos de origen animal.

Lo que si hace un flexitariano es prestar especial atención al origen de los alimentos que compra: opta por vegetales de agricultura ecológica, el pescado es procedente de  pesca sostenible, la carne tiene que ser de origen ecológico y con certificado de bienestar animal.

En definitiva, se preocupa por lo que come y se esfuerza en alimentarse de forma sana. También procura evitar el consumo de harinas refinadas y los precocinados, al igual que rehusa de los alimentos ultraprocesados, que suelen tener ingredientes nocivos para la salud,