Sin duda alguna, la cocina es uno de los lugares en los que más tiempo pasamos de nuestras casas. Y, por tanto, las encimeras son una de las superficies más utilizadas e importantes de estas estancias.

Las encimeras no solo son tremendamente decorativas, en función del material que elijamos, también son una superficie esencial de trabajo cuando cocinamos. Por eso, es muy importante cuidar correctamente estas superficies de uso diario de las cocinas para que nos duren mucho tiempo.

Pero tienes que tener en cuenta un punto importante a la hora de hacerlo, porque no todas se limpian de la misma manera, ya que esta depende mucho de la marca y el material que hayas elegido. Dependiendo de si tenemos una encimera de Silestone, mármol, granito o madera, habrá que hacer un tipo de limpieza u otra.

Si estás pensando en renovar tu cocina, una de las primeras cosas que debes pensar es el tipo de cocina que quieres tener. Una vez que tengas claro este concepto entonces puedes elegir la encimera ideal. Las más comunes son las de granito, mármol, laminadas, porcelánicas o de madera. Pero además de pensar en el estilo, tenemos que pensar en otro factor que condicionara la compra de esta pieza, y es su precio.

Las encimeras más caras son las porcelánicas y las más asequibles son las laminadas y las de granito.

Independientemente del tipo de encimera que elijamos, siempre debemos ser cuidadosos y constantes con su limpieza, tanto por motivos de higiene como por durabilidad de la superficie.

Cómo hay que limpiar una encimera de silestone

Las encimera de Silestone, son conocidas por su marca, pero el material principal del que están compuestas es el cuarzo. Son muy famosas por ser superficies elegantes, resistentes, difíciles de rayar y son antibacterianas.

Como os indicábamos, este tipo de encimeras se caracterizan por estar hechas de hasta un 94% de cuarzo natural. La principal ventaja de su diseño es que reducen al máximo el número de juntas, motivo por el que disminuye la aparición de microbios y bacterias. De hecho, es uno de los motivos por los que se ha hecho tan popular en las cocinas en cuanto a calidad-precio.

A la hora de limpiar este tipo de encimeras de forma diaria, solo vas a necesitar agua y jabón. Desde esta marca no recomiendan el uso de lejías ni de productos químicos, y recalcan en la importancia de usar siempre un salvamantel para apoyar objetos calientes. Con estos consejos evitaremos deteriorar la superficie de la encimera y podremos disfrutar de ella mucho más tiempo. Además, en el mercado puedes encontrar algunos productos específicos para tratar el cuarzo que te ayudan a sacarle brillo a la superficie para que esté como el primer día.

Cómo limpiar una encima de granito y mármol

Este tipo de encimeras son las más sostenibles ya que su origen es natural, y su mayor ventaja es que son muy duraderas. Las que están hechas de piedra natural, ya sea mármol o granito, son bastante resistentes al calor o la abrasión. No obstante, son superficies más sensibles, por lo que debes evitar usar productos químicos abrasivos. Tampoco optes por limpiar con productos naturales como el limón, el vinagre o el un borrador mágico, ya que pueden dañar fácilmente la superficie de las encimeras.

En el caso de tener que eliminar manchas más difíciles de las encimeras de mármol, una gran opción es fabricar nosotros mismos una pasta de bicarbonato de sodio y agua y dejarla reposar al menos 24 horas. Después solo tienes que limpiar la superficie con agua y un paño de forma suave.

Para la limpieza de este tipo de encimeras lo más recomendable es usar una mezcla de agua y jabón, y frotar suavemente con la ayuda de un paño de microfibra.

Cómo limpiar otro tipo de encimeras: madera maciza, laminadas, porcelánicas y acero inoxidable

Además de las encimeras de granito y mármol, existen otro tipo de encimeras, como las de madera, laminadas, de acero inoxidable o porcelánicas. Esta última es una de las más caras, pero es cierto que es la más resistente. Así es como deberíamos de limpiar cada una de estas encimeras:

Madera: este tipo de encimeras son más delicadas, pero son las más respetuosas con el medio ambiente. Las que están realizadas en una madera sólida como, roble, nogal o haya, o las de materiales tropicales como, wengué, iroco, ipé o jatoba, necesitan un cuidado especial, y debemos evitar colocar sobre ellas objetos calientes y agua para evitar la aparición de moho. Para su limpieza solo necesitaremos una mezcla de agua y jabón, y un paño húmedo.

Laminadas: estas superficies se pueden limpiar directamente con un paño y un limpiador para encimeras. Si hay que sacar manchas más difíciles, se puede recurrir a mezclas caseras de agua y vinagre.

Porcelánicas: para limpiar este tipo de encimeras basta con usar un trapo de microfibra húmedo o una mezcla de jabón y agua. Si tienes que eliminar manchas muy difíciles podemos usar un poco de detergente desincrustante.

Acero inoxidable: aunque este tipo de encimera no son muy comunes en las casas, pero sí se suelen encontrar en las cocinas profesionales, y son bastante fáciles de limpiar. Solo se necesita una mezcla de agua y jabón para mantener la encimera limpia como el primer día.