En ella pasamos una media de seis a ocho horas descansando y por ello creemos que es imprescindible que sea agradable y esté siempre perfecta, pero, ¿cómo hacerlo?. Ya hablamos de la importancia que tiene comprar el colchón adecuado y ahora toca centrarse en vestir nuestra cama, así que aquí te dejamos algunos consejos que te servirán para aprender a decorarla con personalidad propia.

  • Un único estilo. Para comenzar, te recomendamos que la decoración de tu cama vaya acorde con el estilo que predomine en tu habitación. Por ejemplo, si te gusta la decoración minimalista, la ropa de tu cama debe ser sencilla, huyendo de adornos recargados que se contrapongan con la personalidad del resto del espacio.
  • El color, en su justa medida. Además de ello, es importante que tu cama siga una tónica de colores a juego con el resto de la sala para lograr una armonía de tonos bonita. En este aspecto la cama es un elemento que nos permite jugar mucho con distintas combinaciones por su gran cantidad de complementos: tenemos almohadas, sábanas y mantas con los que podemos hacer infinitas mezclas o utilizar los cojines para dar un toque diferente y llamativo al conjunto. En cualquier caso, debes saber que los tonos suaves y neutros son siempre más sencillos de integrar y, si no te quieres complicar demasiado, escoger varias tonalidades de un mismo color es un acierto seguro.
  • Jugar con las texturas. Otra de las tendencias que ha llegado para quedarse es la de la mezcla de texturas, con la que  podemos conseguir una cama súper acogedora y original. Tejidos como el terciopelo, el algodón, el pelo sintético o incluso las plumas pueden ser nuestros aliados perfectos cuando logramos equilibrarlos de forma adecuada. Si de momento no quieres arriesgarte mucho, te proponemos apoyar varios cojines de diferentes texturas sobre las almohadas, ¡te sorprenderá el resultado!.

¿Prefieres pensar más a lo grande? El cabecero puede hacer verdaderas maravillas en la decoración de una habitación. Céntrate en él escogiendo uno de un color llamativo o con un diseño que llame la atención. Los de estilo rústico, por ejemplo, aportan una calidez genial y combinan con prácticamente todo. Por último, si eres de los que no deja ni un detalle sin cuidar, puedes repetir el diseño de las cortinas en los cojines y complementos de la cama para conseguir un ambiente envolvente y acogedor en todos los rincones del espacio. Lo más importante es sentirte cómodo en tu hogar, así que ¡tú eliges!.