El dormitorio debe ser un lugar al que acudamos como un remanso de paz. Es la zona destinada a nuestro descanso y debemos asegurarnos de que así sea para lograr un sueño reparador. No obstante, no siempre lo conseguimos.

Nuestra habitación debe ser la estancia de la tu casa en la que deberías tener menos cosas a la vista. El dormitorio es un lugar de descanso y si está desordenado no solo te quita espacio, también te impide descansar bien. El problema es que en muchas ocasiones no tenemos este espacio tan recogido y liberado como debemos.

Si en tu habitación suele reinar el caos y no acabas de sentirte a gusto, quizás estés acumulando demasiadas cosas y sea el momento de tirar y ordenar.

Por lo general tenemos más espacio en nuestro cuarto de lo que pueda parecer, los cajones de la mesilla, el colgador que está detrás de la puerta, una cómoda… en estos lugares solemos acumular demasiado. Para lograr el orden adecuado debes saber que debemos guardar, que podemos donar y que hay que tirar.

Revisa tus perchas

Quizás te parezca una tontería, pero empieza por revisar las perchas de tus armarios y deshazte de las que estén deformadas o de las típicas que te dan en la tintorería. Tener el armario lleno de perchas distintas te hace perder espacio y, además, queda feo y no guarda la armonía. La próxima vez que vayas a comprar perchas tenlo en cuenta para ir cambiándolas progresivamente y que queden todas iguales.

Limpia la mesilla de noche

Deshazte de todos los papeles y facturas que estas acumulando por los cajones y que no sirven para nada, especialmente los tickets de compras pasadas. Los documentos importantes guárdalos y clasifícalos todos en una carpeta o archivador.

Adiós a las viejas sábanas

Si tienes en la cómoda o en algún armario acumuladas viejas sabanas que ya no utilizas porque están rotas o gastadas, puedes romperlas y usarlas para hacer trapos.

Deshazte de los viejos zapatos

Aunque siempre se dice que en la moda todo vuelve, tal vez sea hora de desechar esos zapatos que guardas desde hace décadas y no te has vuelto a poner, porque es muy posible que no vuelvan a llevarse. Y, sí, los que te hacen daño y no te pones, por muy bonitos que sean también deben salir. Solo ocupan espacio. Es el momento de tirar o donar.

Deja de acumular revistas y libros

Si te gusta leer en la cama, no debes acumular libros en la mesita o cerca de la cama, no deberías tener más de un par de libros. Y lo mismo vale para las revistas, la mesilla de noche no es un revistero. Cuando ya las hayas leído sácalas de tu habitación y tíralas si no las necesitas. Piensa que cuanto limpies el polvo tendrás menos cosas.

Ordena la ropa interior y los calcetines

Revisa los sujetadores que no te sirvan y las tiras estén ya dadas de si o desteñidos, las braguitas con la goma pasada y otras que no te resulten cómodas. A veces compras ropa interior y no te sienta como te gustaría y acabas por guardarlas y acumularlas, y otras que ya tienen más años que matusalén y tiene algún roto. Haz limpieza y libera espacio.

Debes hacer lo mismo con los calcetines, los que este rotos y pasados y el elástico dado de sí a la basura. Y sí los que están desparejados también, porque admítelo no van a volver.

Tira la ropa de deporte que no te pones

Si tienes ropa vieja, o muy usada de hacer deporte es hora ya de tirarla. Y si tienes ropa de cuando ibas a ser la nueva promesa del tenis y has jugado una vez, quizás puedas donarla a quien si la use si está nueva.