Para cuidar de nuestra salud en verano, hay que ser precavidos con uno de los medios naturales más apetecibles en los meses de calor: el agua del mar o de las piscinas.

Entre los peligros más destacados se encuentran los ahogamientos en verano. La Organización Mundial de la Salud ofrece cifras escalofriantes: 372.000 personas al año mueren ahogadas en todo el mundo.

Especial cuidado hay que tener con los niños, cuidar de ellos en la playa o en la piscina es fundamental para evitar sustos o tragedias. Los ahogamientos se encuentran entre las primeras causas de muerte accidental en niños menores de 4 años y también en niños entre los 5 y los 14 años.

En España, en el año 2015, se produjeron 414 ahogamientos con el resultado de fallecimiento de las víctimas, según el Informe Nacional de Ahogamientos. Más de la mitad de esos ahogamientos se produjeron en playas. Por lo tanto, si eres de los que siempre tiende a elegir destinos de playa, es fundamental la vigilancia y la precaución en ellas.

Un adulto sabe bien qué tiene que hacer para evitar ahogamientos: evitar bañarse lejos de la costa, tener cuidado con las corrientes de agua, no meterse al agua cuando hay peligro de desmayo, insolación o calambres, bucear con el equipamiento adecuado, etc. Pero en el caso de los niños, estos no ven el peligro. Por ello, para tener cuidado con los ahogamientos en verano procura seguir una serie de pautas de comportamiento: en la playa, cuidar la piel del sol no es suficiente. El agua tiene un peligro real que hay que controlar.

La vigilancia con los más pequeños es esencial para protegerlos de los ahogamientos. Un despiste de segundos puede ser fatal. En menos de 30 segundos, según datos de la Organización Mundial de la Salud, un niño puede comenzar a ahogarse. En 3 minutos podría fallecer. Acudir a playas y piscinas con socorristas y estar los padres y adultos pendientes de ellos es una obligación.

Para evitar ahogamientos en los más pequeños, hay que enseñarles a nadar cuanto antes. Durante el proceso de aprendizaje hay que equipar bien a los pequeños con flotadores, chalecos o manguitos para evitar que se hundan en el agua.

Con todos los datos ofrecidos, el cuidado con los ahogamientos de verano es un hecho que no hay que pasar por alto y sobre el que hay que tomar una mayor concienciación. Cada verano noticias de ahogamientos abren los informativos. Que no ocurra depende de nuestra prevención.