A pesar de que la tecnología ha favorecido el desarrollo de la compraventa, la Encuesta Anual de Consumo 2016, realizada por diversas organizaciones de consumidores, ha constatado que tan sólo un 2% de las personas encuestadas realiza compra por Internet cuando se disponen a adquirir su compra habitual. De hecho, la mayoría, un 65% de los encuestados, prefiere acudir al establecimiento y hacer la compra en el local elegido. Y el supermercado es el establecimiento que esa mayoría prefiere.

Además de sacar a la luz dónde prefieren hacer la compra los consumidores, esta encuesta ha arrojado más datos. Por ejemplo que las personas mayores prefieren acudir andando al supermercado, mientras que los más jóvenes son más propensos a acudir en coche para hacer la compra.

Los hábitos de consumo han cambiado, sobre todo tras la crisis económica sufrida en los últimos años y que ha generado una tendencia al ahorro. Hoy, los consumidores buscan más las ofertas en el supermercado que antes, la comida se aprovecha más y se ha reducido el gasto, según la encuesta realizada.

La tranquilidad en el hogar pasa, entre otras cuestiones, por una buena economía familiar, la cual, muchas veces, está reñida con una buena alimentación. En este sentido, la encuesta también ha profundizado sobre el tipo de alimentos que prefiere el consumidor. Los productos ecológicos son poco seleccionados porque son considerados muy caros. En general, los productos frescos son los más preferibles, aunque existe una tendencia en los más jóvenes de optar por los congelados o preparados.

Ante la pregunta de cómo prefieren adquirir los productos frescos, si ellos mismos o siendo atendidos por personal del supermercado, casi el mismo número de personas prefirió la primera opción que la segunda. Un pequeño porcentaje confesó que si opta por productos frescos que no selecciona ni el consumidor ni el personal del establecimiento, es decir, que ya se venden preparados, es por una cuestión de falta de tiempo.

La protección en el hogar de nuestro núcleo familiar en lo que se refiere a su salud alimentaria, también parece que se da más en el ámbito rural que en el urbano. En el rural se consumen más legumbres y más pescado, mientras que en el ámbito urbano es más común el consumo de alimentos industriales o precocinados.

Hay que destacar que son los más jóvenes los que tienden a ir al supermercado a adquirir productos poco sanos, industriales o precocinados. Los jóvenes tienden a cuidar menos su alimentación. Las personas mayores tratan más de seguir una dieta equilibrada.